
WASHINGTON D.C. – En una nueva escalada de tensión diplomática, el presidente Donald Trump calificó este viernes de “cobardes” a los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). El mandatario estadounidense cuestionó la falta de apoyo operativo de sus aliados en el conflicto con Irán y en la seguridad de las rutas comerciales de hidrocarburos.
El conflicto por el Estrecho de Ormuz
A través de su plataforma Truth Social, Trump expresó su frustración ante la negativa de las naciones aliadas para intervenir en el Estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde transita aproximadamente el 20% del comercio mundial de petróleo.
- El reclamo: El presidente sostiene que la apertura y seguridad del estrecho es una “maniobra sencilla” que estabilizaría los precios globales del crudo.
- La advertencia: “No quieren ayudar… algo tan fácil de hacer para ellos, y con tan poco riesgo. ¡COBARDES, y nosotros lo RECORDAREMOS!”, escribió el mandatario.
Cuestionamientos a la Alianza Atlántica
Trump fue más allá al señalar que los países de la OTAN evitaron involucrarse en la campaña militar para frenar el programa nuclear de Irán, pero ahora sufren las consecuencias económicas de la inestabilidad en la región:
“Ahora que esa batalla ha sido GANADA militarmente… se quejan de los altos precios del petróleo que se ven obligados a pagar. ¡Sin Estados Unidos, la OTAN es un TIGRE DE PAPEL!”, aseveró.
Tensión con aliados estratégicos
Esta postura no se limita a Europa. En días recientes, el mandatario también dirigió críticas hacia Australia, Japón y Corea del Sur, luego de que estas naciones rechazaran integrarse a una coalición militar para patrullar las rutas de navegación.
- La respuesta de los aliados: Los países señalados han argumentado que no desean participar en una confrontación que ellos no iniciaron, priorizando la vía diplomática sobre la militar.
- Impacto económico: Trump insiste en que la renuencia de estos países es la causa directa de los elevados costos energéticos que enfrentan los consumidores a nivel global.
Estas declaraciones marcan un punto de inflexión en la relación de Washington con sus socios históricos, poniendo en duda la cohesión de la defensa colectiva y el futuro de la cooperación militar internacional bajo la actual administración estadounidense.



