Reino Unido evacúa a su personal de Irán ante riesgo de conflicto regional

LONDRES. – El Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido (Foreign Office) anunció la retirada de todo su personal diplomático de territorio iraní, citando un deterioro crítico en las condiciones de seguridad. Aunque la embajada en Teherán no ha cerrado formalmente, la dependencia informó que todas las operaciones se realizarán a partir de ahora de manera remota.

Alerta máxima para ciudadanos británicos
El gobierno de Londres ha endurecido sus advertencias de viaje, instando a sus ciudadanos a evitar Irán bajo cualquier circunstancia. El comunicado resalta puntos de especial preocupación:
- Riesgo de detención: Los ciudadanos británicos y aquellos con doble nacionalidad enfrentan un peligro “muy alto” de arrestos e interrogatorios.
- Sin auxilio consular: Se advirtió que, ante la salida del personal, el Gobierno no podrá brindar asistencia presencial en caso de emergencia.
- Impacto regional: El Foreign Office prevé disrupciones en viajes y otros efectos imprevistos derivados de la “tensión regional intensificada”.
Coordinación internacional y despliegue militar
Esta medida coincide con movimientos similares de otras potencias y el incremento de la presencia naval de Estados Unidos en la zona:
- Despliegue de EE. UU.: La evacuación ocurre simultáneamente al arribo del portaaviones USS Gerald R. Ford a las costas de Israel, un movimiento estratégico ante un posible escenario de confrontación con Irán.
- Postura de China: La embajada china en Teherán también ha exhortado a sus ciudadanos a abandonar el país “lo antes posible”, ofreciendo apoyo logístico para su reubicación.
- Reducción de personal en Israel: Estados Unidos autorizó hoy la salida de empleados no esenciales y sus familias de su representación en Israel, sumándose a las evacuaciones previas realizadas en el Líbano.
Contexto diplomático
El desalojo de las sedes diplomáticas sugiere que las potencias occidentales y asiáticas están tomando previsiones ante un eventual intercambio de hostilidades. Mientras tanto, las rutas comerciales y los seguros de viaje hacia la región han comenzado a verse invalidados, marcando uno de los momentos de mayor incertidumbre en el Medio Oriente en los últimos años.



