Quién es Jessie Buckley, la joven actriz irlandesa que gana todos los premios y se llevará el Oscar


Si Jessie Buckley hubiera nacido, en vez de en Killamey, Irlanda, en Barracas, Córdoba capital o Neuquén, o sea en la Argentina, le hubieran podido decir aquello de que la inocencia te valga. Pero nacida un 28 de diciembre de 1989, la protagonista de Hamnet no está viviendo ninguna fantasía, ninguna ficción, y sí un sueño hecho realidad.
Jessie este año fue nominada a todos y cada uno de los galardones importantes de la denominada temporada de premios de cine. Y arrasó con todos. Arrancó el primer domingo de enero con el Critics Choice Awards, y no paró.
Jessie Buckley ya es figurita repetida en los escenarios de entrega de premios. Foto ReutersA la semana se llevó el Globo de Oro a la mejor actriz dramática, hace 10 días el BAFTA, de la Academia de cine británica, y el domingo el Actors Awards, como el sindicato de intérpretes rebautizó su premio.
Próxima parada, el Oscar
Próxima parada: sí, el Oscar, el domingo 15 de marzo en el Dolby Theatre, en pleno Hollywood. Pero deberá viajar hasta Los ángeles, porque no, Buckley no se instaló, como tantas otras figuras nacidas fuera de los Estados Unidos, en la Meca del Cine.
Jessie Buckley, al centro, en el Globe Theatre, en la escena final de “Hamnet”. Allí había debutado con “La tempestad”, de Shakespeatre.Reside en Norfolk, Inglaterra, desde el año 2022. Se casó con Freddie Sorensen -si lo googlean en Wikipedia o en varios sitios de Internet, se lo conoce sencillamente con el nombre de pila, Freddie, como si se hablara de Mercury o de una estrella de rock-, un trabajador de salud mental y exproductor de televisión, a mediados de 2023, con quien tiene un hijo.
La mayor de cinco hermanos, tenía 18 años cuando inició su carrera como concursante en el programa de talentos de la BBC I’d Do Anything. No ganó, salió segunda, por lo que si al que resultó triunfador le preguntan a quién le ganaste, tiene con qué inflar su pecho.
Actriz, cantante y compositora
Jessie además de actriz es cantante y compositora. De niña su mamá la instó a aprender a cantar. La anotó en la Escuela Secundaria de las Ursulinas, un colegio religioso para niñas en Thurles, condado de Tipperary, donde ella era la directora del coro. Allí la pequeña Jessie participó en varias obras de teatro interpretando papeles masculinos: fue Tony, el líder de la pandilla Jets en West Side Story, y fue Freddie Trumper en Chess.
Jessie con el último premio que recibió, el domingo, el del sindicato de actores. El domingo 15 de marzo es el Oscar. Foto AFPEstudió piano, clarinete y arpa en la Royal Irish Academy of Music y actuación en la Real Academia de Arte Dramático, de donde se graduó en 2013. Pisó las tablas por primera vez en una producción de La tempestad en el Globe Theatre, donde se desarrolla la escena final de Hamnet.
Mal no le fue.
Tres años más tarde volvería a la BBC, para aparecer en no en una, ni en dos ni en tres, sino en cuatro series de televisión. Al año ya protagonizaría Beast y en 2018, Wild Rose, el drama sobre música country para el que escribió también el tema That’s The View From Here (Famous Folk Are Weird), y hasta le brindó la oportunidad de interpretar algunos temas de la película en el Festival de Glastonbury.
Junto a la directora Chloé Zhao (“Normadland”) en el rodaje. Zhao le pidió que hiciera un taller tántrico con Paul Mescal.Por Wild Rose fue nominada al BAFTA, que perdió en manos de Renée Zellweger por interpretar a Judy Garland en precisamente Judy. La actriz de El diario de Bridget Jones ganaría el Oscar, y ¿saben con quién compartía la cabeza del elenco? Con Jessie, que encarnó a la asistente personal de Judy Garland, Rosalyn Wilder.
En el Oscar, Jessie Buckley dejó sin chances a Emma Stone
Ahora en los Oscar ha dejado prácticamente sin chances a Rose Byrne (Si pudiera, te patearía), a la dos veces ganadora del premio Emma Stone (por Bugonia), a la noruega Renate Reinsve por Valor sentimental y a Kate Hudson por Song Sung Blue.
Es cierto que en Hamnet, a Jessie le dieron un papel por el que cualquier actriz joven hubiera peleado, mordido y matado. Es que interpretar a Agnes, la esposa de William Shakespeare, que en el filme sufre la muerte de su hijito Hamnet es ofrecerle el mejor plato de un banquete agridulce. Es un rol tan bien delineado y que le permite expresar todas las sensaciones posibles, de la ira, al rencor, pasando por la angustia, el desconcierto y la inseguridad, hasta llegar a comprender por qué Shakespeare hizo lo que hizo -escribir Hamlet con su hijo Hamnet en mente-.
Como la novia de Frankenstein, que estrena este jueves, y que va a dar que hablar. La rodó antes que “Hamnet”, y dice que la favoreció.Hamnet, que podría terciar en la disputa por el Oscar a la mejor película con Una batalla tras otra y Pecadores, fue producida por Steven Spielberg y dirigida por Chloé Zhao, una de las tres únicas realizadoras mujeres que ganaron el premio de la Academia de Hollywood a la mejor dirección en 97 años de historia. Su compañero de elenco es Paul Mescal, como El Bardo.
Con coach de sueños y un taller tántrico
Trabajó con una coach de sueños para canalizar lo que sintió cuando en pleno rodaje soñó que estaba bajo el agua. Y con Paul Mescal hicieron un taller tántrico, pedido por la directora, “para forjar una confianza cinética”.
“(Hamnet) la vi por primera vez cuando tenía ocho meses de embarazo”, recuerda en el podcast The Awardist de Entertainment Weekly. Estaba sola en el estudio del mezclador de sonido. “Qué locura. Sentía como dos latidos dentro de mí, y había tanto sobre la maternidad, el nacimiento y la familia. No me sentía bien. Estaba llorando”.
Monstruosos. Jessie junto a Christian Bale en una escena de “¡La novia!”, de otra directora, Maggie Gyllenhaal. Foto WBY se viene “¡La novia!”
Sin embargo, dos semanas antes del inicio de los ensayos de Hamnet, Buckley interpretaba a una mujer muy diferente: la Novia de Frankenstein en ¡La novia!, de Maggie Gyllenhaal, que estrena en la Argentina este jueves.
“Estaba muy nerviosa. Pensé que era un salto. ¡La novia! es como tener las manos en una corriente eléctrica, con nafta fluyendo por ella, y simplemente estás como si estuvieras flotando bajo el efecto del ácido. Estás en otra estratosfera de la vida”, explica. “Y luego, en Hamnet, es como poner las manos en arcilla y tierra”.
Mucho antes ya había tenido reconocimiento internacional, cuando coprotagonizó la miniserie Chernobyl (2019) como Lyudmila Ignatenko. Fue el mismo año de Judy. Si quería consolidarse, lo lograría con la desconcertante e incomprendida Pienso en el final, como la novia de Jesse Plemons en el filme de Charlie Kaufman que en plena pandemia del COVID en 2020 hizo pensar a más de uno de los millones de suscriptores de Netflix en bajarse de la membresía.
Jesse Plemons y Jessie Buckley, protagonistas de “Pienso en el final”, estrenada en Netflix en plena pandemia de COVID.Y en la cuarta temporada de Fargo era la enfermera Oraetta Mayflower.
Jessie Buckley ya había sido candidata al Oscar
Ese mismo 2020 tenía planificado estrenar en el National Theatre una versión de Romeo y Julieta con Josh O’Connor (The Crown), pero el COVID los hizo recalcular y la filmaron, estrenándola en cines en 2021, el mismo año que llegó La hija oscura, donde interpretaba a Leda, el personaje de Olivia Colman, de joven. Por ese papel obtuvo su primera nominación a un Oscar, a la actriz de reparto, que ganaría Ariana DeBose por Amor sin barreras.
Noi importa: La hija oscura le dejó una amistad con Colman, con quien luego rodaría Wicked Little Letters, no estrenada en la Argentina, y otra amistad con Maggie Gyllenhaal, que había debutado como directora con La hija oscura. Y con ella volvió a trabajar en la esperada -y postergada- ¡La novia!, que llega a los cines de todo el mundo este fin de semana, como una especial novia de Frankenstein en la Chicago y Nueva York de los años ’30.
Jessie Buckley fue la enfermera Oraetta Mayflower en la cuarta temporada de “Fargo”.Multipremiada, ganó también un Olivier por encarnar a Sally Bowles en la versión de Cabaret que estrenó en 2021 en el West End londinense, junto a Eddie Redmayne. Fue el actor de La teoría del todo quien le propuso hacer el musical. Ella mantuvo un estricto silencio durante el día para proteger su voz durante las ocho funciones a la semana que hacía…
Es probable que Jessie quizá decida apelar a algún guionista para que le redacte un nuevo agradecimiento para memorizar y decir cuando gane el Oscar. Es que ya triunfó tantas veces este año que no sabe qué decir.



