Opositores iraníes advierten que Israel busca provocar una guerra civil; piden un cambio de rumbo

TEHERÁN. – En medio de la ofensiva militar que sacude a Oriente Próximo, el Frente de Reformas de Irán —la principal coalición de partidos moderados del país— emitió un enérgico pronunciamiento este viernes. El grupo denunció que las constantes agresiones de Israel tienen como objetivo último fracturar la cohesión social de la nación y desencadenar un conflicto interno o guerra civil.

Una crítica al modelo actual
A pesar de señalar la agresión externa, el Frente de Reformas no eximió de responsabilidad a la actual gestión del Estado. En su comunicado, la coalición sostiene que la vulnerabilidad de Irán es consecuencia de una política interna que ha priorizado a un sector minoritario sobre el sentir de la mayoría ciudadana.
- Falta de representatividad: Señalan que ignorar a gran parte de la sociedad ha llevado al país a su situación crítica actual.
- Vocación de paz: La coalición defendió que los iraníes no son un pueblo belicista y que la agresión armada debe cesar de inmediato.
- Un nuevo liderazgo: Ante la ausencia de un líder supremo, el frente urge a que el proceso de sucesión sea un punto de inflexión para iniciar una etapa de “paz con el mundo”.
La agenda de reforma
El Frente de Reformas, que impulsó la figura del presidente Masud Pezeshkian, reiteró su compromiso con una transformación profunda de la República Islámica a través de propuestas clave:
- Derechos Humanos: Liberación de presos políticos y reforma a las leyes que discriminan a las mujeres.
- Apertura Nuclear: Suspensión voluntaria del enriquecimiento de uranio a cambio del levantamiento de las sanciones económicas que asfixian a la población.
- Transparencia: Aceptación total de la supervisión internacional (OIEA) y rendición de cuentas sobre la represión en protestas pasadas.
Un llamado en tiempos de riesgo
Esta postura surge en un contexto de alta peligrosidad para los reformistas, quienes han enfrentado procesos judiciales y detenciones por cuestionar las tácticas de seguridad del Estado. Su mensaje busca posicionarse como una “tercera vía” entre el intervencionismo extranjero y el ala más radical del régimen, apostando por la diplomacia para evitar el colapso definitivo de la nación.



