Murió Corey Parker, actor de Will & Grace y Viernes 13



El actor estadounidense Corey Parker, conocido por sus apariciones en la serie Will & Grace y en la película de terror Viernes 13: un nuevo comienzo, murió algunos días atrás, más precisamente el 5 de marzo, a los 60 años en Memphis, en el estado de Tennessee, tras una batalla contra el cáncer, según confirmaron familiares.
La noticia fue comunicada por su tía, Emily Parker, quien explicó que el intérprete falleció tras ser diagnosticado con cáncer, aunque no se precisó inicialmente el tipo de la enfermedad.
Nacido el 8 de julio de 1965 en Nueva York, Corey Parker comenzó a actuar siendo niño y se formó en instituciones como el Actors Studio y la High School of Performing Arts de la ciudad. A lo largo de su carrera participó en numerosas producciones de cine y televisión desde la década de 1980.
Entre sus trabajos más conocidos figuran su papel como Josh -uno de los novios de Grace- en varios episodios de Will & Grace, así como su participación en filmes como Biloxi Blues, White Palace y How I Got Into College.
Además de su trayectoria como actor, Parker desarrolló una segunda carrera como profesor y ‘coach’ de interpretación, ayudando a formar a nuevas generaciones de intérpretes y colaborando en producciones televisivas en los últimos años.
Su muerte ha provocado mensajes de homenaje de compañeros y alumnos que destacaron su talento y su dedicación a la enseñanza del arte dramático.
Corey Parker fue un intérprete que logró pasar desde títulos de culto del género de terror en los años ’80 a las telecomedias a finales de los años 90.
Su partida, tras una prolongada briega contra el cáncer, marca el fin de una trayectoria que personificó la esencia del “actor de carácter”: aquel que no necesita el primer nombre en el cartel para sostener el peso de una escena.
Medios como The Hollywood Reporter han destacado su versatilidad técnica, subrayando su transición de ídolo juvenil a respetado maestro, mientras que la revista Variety ha puesto el foco en su prolífica huella televisiva, recordándolo como un pilar fundamental en las producciones que moldearon la narrativa estadounidense de finales del siglo XX. Ambos diarios coinciden en que la industria pierde a un heredero de la tradición del Actors Studio en la era del streaming.
Nacido en el corazón de Nueva York en 1965 su experiencia bajo los focos de los estudios de cine y televisión comenzó antes de cumplir los cinco años, participando en anuncios televisivos que preludiaban una formación interpretativa extensa. Parker evitó los atajos de la fama efímera para construir una filmografía de rango.
Fue precisamente en las sombras del terror donde encontró su primer papel protagonista Su interpretación de Pete en Viernes 13: Un nuevo comienzo le otorgó un pasaporte en el subgénero del slasher. Lejos de quedar encasillado en las películas menores del terror psicópate, también intervino en películas como Nueve semanas y media o en la bélica, junto al también adolescente Matthew Broderick, Biloxi Blues, donde su presencia aportaba naturalidad.
Para la audiencia de finales de los ’90, Parker será siempre Josh, aquel amor tentador de Grace Adler en la sitcom Will & Grace. Logró imprimir una vulnerabilidad cómica que encajaba a la perfección en un reparto con el que el público se identificaba.
A pesar de haber protagonizado apuestas arriesgadas como Flying Blind junto a Téa Leoni, una serie que, aunque efímera, hoy es considerada una joya de culto por espectadores estadounidense.
En su etapa de madurez, el actor pasó a la parte trasera del set. Como coach de interpretación, se convirtió en una figura esencial para las nuevas generaciones de Disney+, trabajando en producciones como Ms. Marvel. No era solo un técnico de la voz o el gesto; quienes pasaron por sus manos lo describen como un mentor que entendía el arte de actuar como un proceso profundamente personal.



