La crisis de Irán complica la carrera de Grossi por la Asamblea General de la ONU


La guerra que se desarrolla entre Irán, Estados Unidos e Israel empieza a tener repercusiones por fuera de Medio Oriente. Las tensiones armadas comenzaron a complicar la carrera del director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, hacia la Secretaría General de las Naciones Unidas por su cercanía con Washington, lo que genera malestar en países con derecho a veto, como China y Rusia.
El rol de Grossi en el conflicto armado es importante por tener a cargo, desde su asunción en 2019, un organismo encargado de controlar la capacidad nuclear de Irán. Este punto es central en la guerra porque es lo que Estados Unidos e Israel esgrimen como argumento para atacar y bombardear al país persa. A raíz de esto, el argentino cuenta con un papel considerable y, desde que estalló el conflicto, mostró una cercanía con Washington que genera tensiones con China y Rusia, quienes mantienen lazos más afines con Teherán.
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“Irán acumuló una cantidad exorbitante de uranio con una pureza muy parecida a la necesaria para un arma nuclear”, aseguró Grossi en los últimos días mientras los bombardeos entre los tres países se volvían diarios. A pesar de que el argentino promueve una salida pacífica del conflicto a través de un acuerdo diplomático, este tipo de declaraciones y señales cayeron mal en países como China y Rusia, que ven el avance militar de Estados Unidos sobre el mundo con el antecedente cercano de Venezuela.
Esto podría complicar sus chances de desembarcar en la Secretaría General de la ONU, puesto al que aspira desde hace unos años. El problema, reconocen fuentes diplomáticas, es que China y Rusia podrían vetar su postulación en el Consejo de Seguridad, donde serán analizados las distintas postulaciones antes de la votación que realizará la Asamblea General. Si alguno de estos dos países decidiera votar en contra de argentino, automáticamente quedaría eliminado por la capacidad de veto con la cuentan tanto Moscú como Pekín.
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Además, en el escenario apareció otra complicación: Inglaterra. En Londres no ven con buenos ojos que un argentino ocupe un puesto diplomático tan importante y con influencia en diversos ámbitos por las tensiones que existen entre ambos países por la ocupación ilegal que hace el Reino de las Islas Malvinas argentinas. En un primer momento, Grossi contaba con el lobby de Donald Trump para rebajar las trabas británicas, pero el conflicto en Medio Oriente despertó tensiones entre el primer ministro británico, Keir Starmer, y el líder republicano.
Estas tensiones surgieron luego de que el Reino Unido rechazara sumarse a las operaciones militares contra Irán. Ante las presiones del propio Trump, Londres anunció que enviaría un portaaviones, pero para la Casa Blanca no fue suficiente. “Ya no los necesitamos, pero lo recordaremos. No necesitamos a gente que se una a las guerras después de que ya las hemos ganado”, disparó el presidente norteamericano, quien recordó que en el pasado el “Reino Unido fue un gran aliado, quizás el más grande de todos”.
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De esta manera, en el escenario aparecen nuevas figuras que aspiran a ocupar la Secretaría General de la ONU. Una de ellas es la ex vicepresidenta de Costa Rica Rebeca Grynspan, quien actualmente es la secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). Otra mujer que levantó la mano y comenzó a trabajar para suceder al portugués António Guterres es la diplomática ecuatoriana-libanesa Ivonne Baki, quien tiene una larga trayectoria en el ámbito de las relaciones internacionales al haber participado en las negociaciones de diversos acuerdos y con una importante llegada a líderes de distintos países, entre ellos los Estados Unidos.
De esta manera, la guerra en Medio Oriente empieza a tener repercusiones internacionales más allá de la economía y el precio del barril del petróleo. La sucesión de António Guterres es un asunto de relevancia internacional por el rol que ocupa la Secretaría General de la ONU a nivel mundial, por lo cual hay distintos intereses que están en juego y que, ahora, empiezan a chocar con consecuencias, vetos y votaciones aún desconocidas.



