Euforia en Palacio por la designación de Hernández en la Auditoría: “Ahora vamos por el control del movimiento”


La decisión por impulsar a Aureliano Hernández como nuevo titular de la Auditoría Superior de la Federación se gestó hace dos semanas cuando Carlos Augusto Morales lo señaló en una reunión mínima. Así lo explicaron a LPO desde Palacio Nacional.
Los criterios fueron dos: una lealtad absoluta hacia el grupo compacto de Claudia Sheinbaum y, desde ya, la necesidad balancear la influencia de Raquel Buenrostro, referenciada en Palenque, en un tema que es sensible para la presidenta como es la lucha contra la corrupción y la impunidad.
Tomada la decisión, el impulso a Hernández fue quirúrgico y se aprovecharon las reticencias al interior de Morena y de los aliados respecto a lar reforma electoral para cimentar su camino hacia la cima de la ASF. El mensaje fue concreto: el Gobierno podía aceptar las diferencias con la reforma, pero no podía aceptar que ni le voten a un auditor propia. Esa lógica fue precisa para desactivar a otros perfiles que eran impulsados por Adán Augusto López Hernández, Ricardo Monreal y hasta Andy López Beltrán.
Casi hasta el final el Gobierno se encargó de generar la percepción de que la presidenta tenía como opciones primarias a María Luz Mijangos o Juan José Serrano. El nombre de Hernández se mantuvo reservado y el efecto sorpresa cumplió su cometido.
Para el Gobierno era necesario un triunfo de este estilo cuando, se estima, mañana miércoles naufragará la reforma electoral presentada por Sheinbaum.
Cerca de la presidenta le quitan importancia y aseguran que ella ya cumplió con su promesa de campaña de presentar la reforma. “La ASF es un lugar estratégico y ya es nuestro, ahora tenemos que terminar de controlar a Morena”, aseguran a esta redacción.
La jornada de este marte es el reflejo de las prioridades de la mandataria: encauzar el crecimiento económico – por eso la reunión con empresariados escandinavos – y ajustar los buenos números de la política de seguridad, por ello el encuentro con los alcaldes de todo el país.
La ASF es una colina decisiva porque allí radican los acuerdos políticos hechos por Andrés Manuel López Obrador con gobernadores y exgobernador: la designación de Hernández es la confirmación de que dichos entendimientos ahora pasan por una terminal diferente.



