Espaldarazo de la FIFA para Sheinbaum: “Tenemos confianza absoluta en México”


En medio de la tensión generada por los recientes episodios de violencia tras la detención de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, la FIFA envió un mensaje claro de respaldo al gobierno mexicano y a la organización del Mundial 2026.
A través de declaraciones del propio Gianni Infantino, las autoridades del organismo rector del fútbol internacional afirmaron que mantienen “confianza absoluta en México” como país anfitrión, despejando dudas que en las últimas semanas habían comenzado a instalarse respecto a la realización de partidos en Guadalajara.
Los ataques y bloqueos registrados después del operativo contra el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación habían encendido alertas en círculos políticos y deportivos. Guadalajara es una de las sedes mexicanas confirmadas para la Copa del Mundo 2026, junto con Ciudad de México y Monterrey, en el torneo que México organizará de manera conjunta con Estados Unidos y Canadá.
En ese contexto, analistas y sectores de la oposición habían cuestionado si la escalada de violencia podría afectar la logística, la seguridad y la imagen internacional del país a menos de dos años del evento.
La declaración de la FIFA funciona como un espaldarazo político para la presidenta Claudia Sheinbaum, cuyo gobierno ha defendido que la situación está bajo control y que los hechos violentos posteriores a la captura del capo fueron reacciones focalizadas y contenidas por las fuerzas federales.
Desde el entorno gubernamental subrayan que la coordinación con autoridades estatales y municipales en las sedes mundialistas se ha reforzado, y que el dispositivo de seguridad previsto para el torneo se encuentra en fase avanzada de planeación.
El respaldo del máximo organismo del fútbol internacional no sólo tiene impacto deportivo. También envía una señal diplomática y económica relevante: el Mundial 2026 representa una vitrina global para México, con implicaciones en inversión, turismo e imagen país.
Si bien la violencia ligada al narcotráfico sigue siendo un desafío estructural, la postura pública de la FIFA reduce, al menos por ahora, la especulación sobre un eventual replanteamiento de sedes.
De cara a los próximos meses, la clave estará en que el gobierno logre sostener la estabilidad en las ciudades anfitrionas y evitar nuevos episodios que reactiven cuestionamientos internacionales. Por ahora, el mensaje es claro: el Mundial en México sigue firme y cuenta con el aval de la FIFA.



