En Palacio hay preocupación por Jesús Ramírez y ya piensan en una “salida elegante”


Son momentos de zozobra para Jesús Ramírez, el otrora hombre fuerte de Palacio Nacional. Este fin de semana recibió dos noticias inquietantes. La primera, el capítulo que le dedicó Julio Scherer en su nuevo libro, en donde -según adelantó Proceso– se lo acusa de haber impulsado un decreto presidencial que habría afectado al erario en al menos 27 mil millones de pesos.
El dato es sensible porque alimenta sus máximos temores: el ex consejero jurídico es, quizás, el primero en animarse a “atacarlo” públicamente. Hasta ahora Jesús Ramírez se movía con una armadura blindada: el cuidado personal directo del ex presidente, hoy en La Chingada.
La segunda noticia es el reportaje que se emitió desde Televisa, en donde revelaron los negocios inmobiliarios de Alejandro Páez Varela, ahora devenido en un exitoso empresario de real estate, pero que en el sexenio pasado era apenas una pluma al servicio del vocero de AMLO. Este movimiento revela que desde varios flancos lo estaban “esperando”.
Ramírez sabía que esto sucedería. Por eso los últimos dos años del gobierno de AMLO fueron una agonía dolorosa. “Me van a atacar por todos lados”, repetía nervioso. Su pequeño equipo de confianza terminó hecho trizas, incluso con cuestionamientos internos sobre ciertas prácticas alternativas que su entorno habría explorado para ayudarlo a sobrellevar la presión.
En algunos círculos contemporáneos ha vuelto a mencionarse la psilocibina, un compuesto presente en ciertos hongos alucinógenos utilizados históricamente en rituales mesoamericanos. El tema genera debate en la comunidad médica: aunque existen investigaciones en curso, especialistas advierten que no hay consenso científico sobre los presuntos beneficios en microdosis y señalan posibles efectos adversos.
Según tres fuentes diferentes que trabajaron en Palacio Nacional durante el sexenio de AMLO, el último año del sexenio estuvo marcado por tensiones internas y señales de desgaste que resultaban evidentes dentro del equipo. La relación con el Presidente se deterioró tanto, que cuando le negaron la pluri al senado, hubo un quiebre.
El problema para el oficialismo es que ahora Jesús Ramírez tiene -en los papeles- el cargo de coordinador de asesores de la Presidencia. Dicho de otro modo: todos las denuncias, señalamientos y escándalos que surjan alrededor de su figura, golpearían también al gobierno de Claudia Sheinbaum.
“Lo mantuvimos en Palacio a solicitud, pero ya es hora”, reconoció un colaborador del nuevo equipo. ¿Dejarán sin protección al ex vocero de López Obrador? Es una pregunta que aún no tiene respuesta, pero que muchos esperan ansiosos.



