El ‘Tri’ de Aguirre: Un triunfo con sabor a crisis a cinco meses del Mundial

La Selección Mexicana logró una victoria de 1-0 sobre Panamá en el Estadio Rommel Fernández, pero el marcador es un espejismo que no logra ocultar la profunda crisis futbolística que atraviesa el equipo dirigido por Javier “Vasco” Aguirre. Un autogol de Richard Peralta en el tiempo de compensación (90+3′) evitó que México igualara su peor racha histórica de los últimos 10 años, pero dejó más dudas que certezas.

Una victoria circunstancial ante la falta de gol
A menos de 150 días de que inicie la Copa del Mundo en casa, el conjunto tricolor sigue evidenciando una alarmante carencia de poder ofensivo. El equipo llegó a este compromiso tras seis partidos sin ganar (cuatro empates y dos derrotas), una inercia negativa que se arrastra desde la obtención de la Copa Oro en agosto pasado.
De no ser por el error del zaguero panameño en los últimos segundos, México habría repetido la vergonzosa cifra de siete encuentros sin conocer el triunfo, tal como ocurrió en la gestión de Miguel Herrera en 2015.
Debutantes con luz, delanteros en la sombra
En este ensayo enfocado principalmente en elementos de la Liga MX, hubo contrastes significativos en el desempeño individual:
- Las notas altas: Richard Ledezma y Brian Gutiérrez, ambos de Chivas, debutaron con una actuación destacada. Ledezma mostró visión y generó oportunidades que, lamentablemente para su causa, sus compañeros no supieron capitalizar.
- La deuda de Berterame: El naturalizado Germán Berterame, cuya convocatoria ha sido blanco de severas críticas, volvió a quedar a deber. Pese a los intentos, su falta de contundencia en el arco rival sigue alimentando el debate sobre su presencia en el equipo.
- “La Hormiga” sin pólvora: Armando González, vigente campeón de goleo del Apertura 2025, tuvo una participación discreta, confirmando que el salto de la liga local a la exigencia internacional sigue siendo un desafío pendiente para los jóvenes atacantes.

Un panorama sombrío para el anfitrión
El desempeño de México resulta preocupante considerando su papel como protagonista y anfitrión de la próxima justa mundialista. El “Vasco” Aguirre tiene la urgencia de encontrar un funcionamiento colectivo sólido, pues ganar por la mínima gracias a un error del rival no es la carta de presentación que la afición espera para una selección que pretende hacer historia.
El próximo domingo, ante Bolivia, el Tricolor tendrá una nueva oportunidad de demostrar si este triunfo fortuito es el inicio de una mejora real o simplemente un paréntesis en una caída libre que parece no tener fin.



