Ciclismo | Tom Pidcock se corona en la Clásica Milán-Turín 2026 | Video


El británico Tom Pidcock (Pinarello Q36.5), con un gran ataque final, puso su nombre en el álbum de oro de la Clásica Milán Turín 2026, la más antigua del calendario, que data de 1876, disputada a través de 174 kilómetros entre Rho y la Basílica de Superga, próxima a la capital de Piamonte.
Pidcock (Leeds, 26 años), con un ataque fulminante a 600 metros de la cima de la colina piamontesa, a 700 metros de altitud, logró una victoria de prestigio después de una interesante batalla con sus rivales en el segundo y definitivo ascenso hasta meta, donde se presentó con los brazos en alto con un tiempo de 3:48:45 horas.
El zarpazo del británico, quien tiene en su palmarés clásicas como la Strade Bianche y la Amstel Gold Race, dejó sin respuesta a sus rivales. Dejó clavados al noruego Tobias Johannessen (Uno X) y al esloveno Primoz Roglic (Red Bull Bora), quienes entraron a 4 y 5 segundos para ocupar las siguientes plazas del podio.
Dentro del top 10, y siendo protagonista en la lucha por el triunfo, se clasificó séptimo el belga del Movistar Cian Uitjdebroek, a 18 segundos, y en la octava posición el australiano del Caja Rural Seguros RGA Sebastian Berwick.
Escapada controlada hasta el primer paso por Superga
Como estaba escrito en el guion de la carrera, se formó una escapada prolongada pronto, en el km 20. Milesi, Ferron, Konrad, Pietrobon, Burgaudeau y Maire se echaron al monte. Una fuga que hizo con buen entendimiento y esfuerzo común la primera parte de la carrera, la llana por el valle del Po, por donde el pelotón rodó tranquilo con las diferencias controladas.
Era el guion habitual de la carrera italiana, pendiente de afrontar la parte decisiva, concentrada en los últimos 25 km con el doble ascenso a la Basílica de Superga. En el primero de ellos claudicaron los rebeldes, ya maduros después de todo el día abriendo carrera.
Los favoritos tomaron posiciones para el despliegue de estrategias. En la primera subida, de 4,3 km al 9 por ciento, atacó Primoz Roglic en el último km previo a la cima, con 20 aún para meta. El cuádruple ganador de la Vuelta se llevó en principio al ecuatoriano Jefferson Cepeda, Pidcock y el belga del Movistar Uijtdebroeks, a los que se unieron Pellizzari, Carlos Verona, Jan Christen, Fortunato y Ulissi.
Del grupo de 14 saltó el francés Adrien Boichis, un hombre del Red Bull Bora, equipo que abría carrera con el galo y que tenía en la cercana persecución a Pellizzari y Roglic. El Uno X de Johannessen se ocupó de reducir a Boichis al tiempo que se sumaban más corredores al grupo de cabeza, como el danés Magnus Cort.
El Movistar, protagonista en Superga; Pidcock, intratable al final
A la hora de la verdad, en el segundo ascenso a Superga (4,9 km al 9,1), el Movistar apareció con ganas de protagonismo con el eritreo Tesfatsion seleccionando al personal, con Uijtdebroek y Cepeda a rueda. Control de la escuadra española, ambiciosa, buscando un triunfo con tres hombres entre los mejores.
La rampa del 14 por ciento alertó al grupo de la alta jerarquía. Uijtdebroeck pasó al frente a 2,5 de meta, en la zona más hostil. Quedaban 11 delante, los más fuertes, los elegidos para una victoria de prestigio junto a la Basílica que da nombre a la colina vecina a la capital de Piamonte.
El intento del fichaje estrella del Movistar para las grandes pruebas de la temporada seleccionó al quinteto que se iba a jugar la gloria. Se llevó a Alexander Cepeda (EF Education), Pidcock, Roglic y Johannessen. Empezaba el juego por la estrategia. El primero en soltar la carta ganadora fue el esloveno a 1.400 metros de la cima.
Enseguida se vio que el rey de la Vuelta a España no es el de antaño. No pudo mantener el ritmo y el detalle lo recogió Pidcock, quien esperó su momento para asestar el golpe de gracia. Lo hizo a 600 metros de la pancarta. Ya no miró atrás. El doble campeón olímpico de BTT y mundial de ciclocrós, puso su nombre en el álbum de oro de la vetusta Milán San Remo.
Pidcock sucede en el palmarés al mexicano Isaac del Toro, ganador en 2025.



