EstatalPozaRica

A cuatro meses de la inundación en Poza Rica: Familias enfrentan el olvido entre el lodo y la falta de servicios

POZA RICA, VER. – A 120 días del desbordamiento del río que afectó severamente las zonas bajas de este municipio, la emergencia para cientos de familias veracruzanas parece estar lejos de terminar. Lo que comenzó como un desastre natural se ha transformado en una crisis de incertidumbre por la falta de servicios básicos y la ausencia de un plan claro de recuperación por parte de las autoridades.

El día a día entre calles bloqueadas y pozos contaminados

En sectores como la colonia Las Granjas, la normalidad es una meta inalcanzable. El lodo acumulado en calles sin pavimentar no solo entorpece el tránsito, sino que ha bloqueado el acceso a servicios esenciales y comercios locales.

Historias como la de Anabel Rodríguez, quien aún lucha por rescatar pertenencias de la casa de su madre (una adulta mayor), o la de Ninfa Flores, reflejan la realidad de la zona. Para muchos, la limpieza es imposible: los pozos artesanales —su principal fuente de abastecimiento— quedaron contaminados por el lodo, dejándolos sin agua limpia para sanear sus propios hogares.

La incertidumbre sobre la reubicación

Uno de los puntos críticos es la falta de comunicación oficial respecto al futuro de estas comunidades. Aunque en su momento se planteó la reubicación de aproximadamente 3 mil familias asentadas en áreas de riesgo, los habitantes denuncian que no han recibido notificaciones ni propuestas formales.

Esta falta de definiciones ha paralizado la reconstrucción:

  • Miedo a invertir: Familias del sector La Esperanza temen gastar sus limitados recursos en reparar techos o paredes que podrían ser abandonados si se ordena una mudanza, o perderse en una nueva inundación.
  • Apoyos insuficientes: Los damnificados coinciden en que la ayuda entregada hasta ahora no guarda proporción con la magnitud de los daños estructurales y sanitarios sufridos.

Un llamado a la claridad institucional

Si bien algunos residentes admiten que aceptarían una reubicación por seguridad, la mayoría pide que el gobierno municipal y estatal pase de las propuestas a las acciones concretas. Mientras tanto, las familias de las zonas bajas de Poza Rica continúan viviendo en condiciones precarias, esperando que el lodo de sus calles y la incertidumbre de su futuro sean finalmente atendidos.

Related Articles

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button