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Candu Domínguez: de “la chica de TikTok que canta” a mostrarle sus canciones a Rosalía y que ella la recomiende al mundo

Candu Domínguez se transformó en la cantante viral del verano. Sus videos -primero interpretando La Perla, ante la presencia de Rosalía en la puerta de Luzu, y después sus cumbias junto al artista urbano Sony y en soledad, en el programa de Stream La juntada de los artistas– la hicieron multiplicar sus seguidores y reproducciones por miles día a día.

Dejo de ser “la chica de TikTok que canta”, para presentarse semana a semana en múltiples shows, recibir invitaciones de variados artistas para colaborar y hasta la propia Rosalía le pidió a toda la comunidad del canal de stream de Nicolás Occhiatto que “Escuchen su música”.

Alguien dijo alguna vez que una historia si es buena, llega aunque la anotes en un papel, la metas en una botella y la tires al mar. Candu Domínguez, una cantante que se levanta a las 4 de la mañana para recorrer media provincia de Buenos Aires, desde Merlo hasta Palermo, para que su voz emocione a su referente Rosalía, es una botella en el mar.

Dos músicos en un stream desde la Argentina haciendo una versión de una estrella pop española como India que logra la emoción de la autora a miles de kilómetros es una botella en el mar.

Pero las mareas y los días de la vida son tan imprevistas, que aquello llega a suceder. Lo que antes se llamaba destino ahora se le dice viralización. El nombre es lo de menos. De todos modos, siempre tiene que alterar la sangre para que funcione.

“Yo canto por la necesidad de cantar. Canto como terapia, como calmante, como cura a las heridas. No me imagino estar viva sin cantar, es mucho más que un medio de comunicación. Entonces es muy diferente cuando cantás para la gente, para el reconocimiento de la gente , a cuando cantás por necesidad. Yo necesito cantar por mí, si no canto me voy a morir o me voy a volver loca”. En el comienzo de la charla con Clarín, Candu (23) larga esta definición, repleta de amor a la música y lejos de la fama momentánea de redes sociales.

Candu Domínguez es de Merlo. De allí salió a las 4 de la mañana para llegar a Luzu, donde iba a estar Rosalía. Foto: Guillermo Rodríguez Adami

-¿Qué pasa por la cabeza de una chica de 22 años que un día hace videos en TikTok y al otro graba con sus artistas preferidos, tiene miles de seguidores y hasta su ídola Rosalía pida escuchar su música?

-Muchas cosas. Torbellinos de cosas. Hoy el acompañamiento que tengo que tener con la terapeuta es esencial, porque pensás muchas cosas al respecto de la influencia que tenés sobre la gente que te escucha y que te mira. Hoy cuando me llegan fotos o videos de nenas cantando mis canciones o con tortas de cumpleaños con mi cara, no lo puedo creer. Trato de procesarlo y entender que es un camino largo.

Creo que hoy ser viral y mañana no, no significa que tenga que dejar todo, o que mi única meta sea la popularidad por la popularidad en sí. Yo sueño con que la música sea mi forma de vida para siempre y que me sirva para darle una vida más tranquila a mi familia.

-¿Una vez que lograste el “pegarla” con un video viral, ¿te da miedo nublar la vista y que sólo busques eso?

-Es difícil que la viralidad no nuble la vista, pero no es imposible. Pienso que no necesito escribir para nadie, yo lo que hago va a estar bien, si lo hago con el corazón y con trabajo. No necesito escribir para los likes, la gente lo va a recibir simplemente porque es puro.

Candu Domínguez hizo una colaboración con el artista urbano Sony. Foto: Guillermo Rodríguez Adami

Amor a la música, no a los likes

-Cuando hicieron Corazón hambriento de India Martínez junto a Sony, y la canción se escuchó tanto que llegó hasta la autora, ¿fueron conscientes que estaban haciendo algo que iba a replicarse por todos lados?

-No, en ese momento no. Fue algo totalmente inesperado. Nosotros veníamos hablando, de hacer algo juntos. Ya cuando había hecho para La juntada de los artistas Tu falta de querer en cumbia había explotado en las redes sociales.

Lo que tiene de bueno esta viralidad fue lo inocente que fue todo. Literalmente era él y yo solos haciendo una canción. Porque somos artistas, lo disfrutamos, lo gozamos, pero no fue esperando ninguna viralidad, ni nada. Siento que ese es el núcleo más puro de una situación. No fue esperando todo este quilombo, ni que la gente se volviera loca, sino simplemente por amor a la música.

-Es muy claro eso natural que decís, porque se te ve disfrutando de un artista como Sony y de lo que estaba pasando.

-Totalmente, estaba anonadada. Es que es un artista que abre la boca y literalmente te hipnotiza. Por cómo canta, cómo improvisa, cómo habla. Es totalmente hipnótico. No podés creer ese cerebro, la rapidez, para crear cosas en el momento. Haberlo conocido me cambio mucho la vida, no sólo por los clips virales, sino por la maravillosa persona que es. En lo artístico y en lo humano es un ser muy luminoso.

-¿Cuáles son tus raíces musicales?

-Mis raíces son más pop. Soy más de canciones lentas, más pop melódico. Yo me crié escuchando a Cristina Aguilera (la amo con todo mi ser) En mi casa se escuchaba Britney Spears, Adele, Aretha Franklin. Mi papa escuchaba AC/DC y mi mamá escuchaba a José Luis Perales. No estoy acostumbrada a la cumbia, aunque ahora la estoy abrazando más. Estoy encontrándole esa magia, de a poco me fui enamorando, pero porque nunca tampoco en mi casa se escuchó cumbia.

Candu Domínguez cuenta que en su casa se escuchaba desde Aretha Franklin y AC/DC hasta José Luis Perales. Hoy se está enamorando de la cumbia. Foto: Guillermo Rodríguez Adami

Cantarle a tu referente lo que sentís

-Hay otro viral tuyo, que es cuando cantaste con Rosalía en Luzu ¿Cómo fue eso?

-Tal cual como se ve en el video. Yo estaba abajo, con mi cartel, sin ninguna expectativa. Con mucha inocencia y con muchas ganas. Me desperté a las 4 de la mañana, mi mamá me acompañó y fuimos desde Merlo hasta Luzu. A las 8 estaban armando la valla y yo lo único que pensaba era que si la cruzaba le quería dar mi pendrive con canciones mías. Yo con eso era feliz.

En eso, un chico vio que mi cartel decía que era cantante y me pidió una canción. Y yo empecé a cantar para los que estaban ahí, sin sospechar que desde arriba la gente se empezó a asomar a mirar. Trataba de hacerme oír, pero Luzu está en un séptimo piso. Gracias a Dios (y a mi trabajo), alguien lo grabó y lo empezaron a pasar el video. Yo no tenía ni idea, estaba cantando para las personas de ahí.

Y Candu sigue relatando la experiencia que la marcó: “En eso viene una chica y me dice que querían que subiera. Salté la valla como pude y a pesar de los nervios dije que sí. Y cuando nos encontramos, ella me miró, siento que me reconoció, porque me había empezado a seguir un par de días antes a TikTok por una canción de ella que había grabado, y fue todo muy mágico, porque ella supo cómo trasmitirme paz.

“Yo la noche anterior había pensado qué decirle si por un milagro la tenía en frente y a pesar de los nervios me acordé y le dije lo que pensaba que para mí ella era la expresión del arte más personificada que existe. Al otro día, muchos me agradecían que había encontrado las palabras justas para lo que muchos sentimos por ella. Y ahí pensé: ‘lo hice bien’ (risas), así que increíble.

“¡Ella no solo me escuchó cantar , sino que recomendó la música de Candu Domínguez! Y yo no lo podía creer. Ese encuentro me cambió la vida. Y no sólo por lo que pasó con la canción y los clips virales, sino por mi forma de encarar la música ahora, quizá con un poco de esa paz que ella tiene”, recuerda.

-¿Y cuando bajaste y volviste con tu mamá como fue eso?

-La abracé muy firme. Yo me acuerdo que no me podía mantener en pie. Fue tan grande, tan pesado, todo lo que me había pasado que era como que necesitaba que ella me sostuviera. Era como me mantuve muy rígida y muy dura en toda la situación, después necesitaba que me sostuviera.

La profesora de música de Candu Domínguez es su hermana Belén, que tiene un instituto en Merlo. Foto: Guillermo Rodríguez Adami

-Hablás mucho de Dios y de la suerte, pero si tuviste suerte, aprovechaste tus oportunidades. Le cantaste a Rosalía y le dijiste lo que pensabas. Tus participaciones en los streams siempre fueron masivas. Y lo mejor de todo que siempre pareció orgánico, natural.

-Puede ser. Primero que en mí hay muchos años de preparación, pero además yo siento que si no me hubiesen hecho cantar los chicos, hubiese cantado porque sí. Yo soy alguien que puede estar cantando en la calle y no voy a estar cantando bajito (risas).

Yo hubiese buscado la forma de cantar, de hacer algo para que alguien me escuche. Simplemente porque soy así. No hay un plan B en mi vida que no sea cantar para siempre. Quizás por eso lo que decís de “orgánico”.

Los comienzos

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-¿Cuándo empezaste a cantar?

Canto desde los nueve años. Mi hermana es mi profe de música, de canto, de teclado, de instrumento, de la música en general. Mi hermana es Belén Domínguez, en su academia que es Espacio musical Merlo, es donde yo aprendí todo lo que sé hasta el día de hoy..

-¿Imaginabas cuando hacías tus videos desde tu casa que la masividad te iba a empezar a llegar?

-¿Te soy sincera? Tenía la certeza de que iba a ser famosa. No me preguntes por qué, pero siempre creí eso. Tengo un programa de radio grabado con mi hermana, que yo quiero que sea la entrada cuando si Dios quiere haga un estadio como River Plate en algún momento de mi carrera.

Yo sueño que ese audio sea la entrada al show, porque ahí mi hermana me entrevista como si yo fuese una artista famosa. Y yo cantaba en una radio de juguete que teníamos y como que hablaba desde mi show y decía, “voy a hacer esto, tenemos esto, tenemos lo otro”. Nada, un juego, pero que muestra que yo ya lo declaré hace mucho.

-Sigamos soñando, ¿con quién te gustaría hacer una colaboración?

-Uff, primero con La Rosalía, obvio. Luego de eso no me queda más que pedirle a la vida. Y después con María (Becerra). A la que fui a ver a River, porque mis viejos me regalaron la entrada y yo fui muy feliz. Algún día pasará. Es más ya está pasando, en una realidad alterna está ocurriendo. Grabamos juntas y nos hicimos amigas. Ya está decretado.

-Como el show de River que ya tenemos la introducción.

-Exacto, como el show de River.

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