Nico Vázquez será el coach actoral de los participantes de Masterchef Celebrity: cómo será el nuevo desafío



Esta noche, MasterChef Celebrity estrenará un episodio especial que cruza la cocina con el teatro y propone uno de los desafíos más originales de la temporada. El reality culinario recibirá a Nico Vázquez, que se suma como coach actoral de los participantes en una gala inspirada en Romeo y Julieta, la obra más emblemática de William Shakespeare.
Para la ocasión, el estudio se transforma por completo y se ambienta como un verdadero teatro. La consigna es clara: no hay Romeo sin Julieta, ni Julieta sin Romeo, y por eso el desafío será cocinar en duplas. Una dinámica que obliga a los participantes a dejar de lado el juego individual y apostar al trabajo en equipo, la comunicación y la confianza.
El encargado de armar las parejas será el participante que posee la medalla, quien además tendrá una tarea clave: decidir quién será Romeo y quién interpretará a Julieta en cada dupla. Una elección que no sólo puede ser estratégica en lo culinario, sino que también puede generar tensiones y alianzas inesperadas.
Antes de encender las hornallas, cada dupla deberá enfrentarse a un primer desafío fuera de lo habitual: la actuación. Todos recibirán un cuaderno con frases icónicas de Romeo y Julieta, que servirá como base para una breve interpretación frente al jurado, Wanda Nara y Nico Vázquez.
Las duplas pasarán una por una para realizar su performance actoral, con apenas tres minutos para interpretar las frases asignadas. Nico Vázquez será el encargado de guiarlos, corregirlos y ayudarlos a meterse en personaje, mientras que el jurado y Wanda les pondrán un puntaje por su trabajo.
Entre los participantes que Nico Vázquez deberá guiar está Miguel Ángel Rodríguez, a quien el actor dirige actualmente en Annie, el musical que se estrenará en marzo en la calle Corrientes. Además, el actor tendrá que darle instrucciones a Emilia Attias, con quien protagonizó Casi Ángeles.
La dupla que obtenga la mayor puntuación tendrá cinco minutos extra en la cocina, un beneficio que puede resultar decisivo en un desafío tan exigente.
Luego llegará el momento central de la noche: cocinar un plato libre en 60 minutos, inspirado en la consigna “no hay Romeo sin Julieta”. La idea es representar, a través del plato, combinaciones inseparables y de amor eterno, como queso y dulce, milanesa con papas fritas o frutillas con crema, entre otros ejemplos.
Las duplas contarán con unos minutos para ponerse de acuerdo sobre qué van a preparar y apenas tres minutos para ir al mercado. Pero ahí no terminan las sorpresas. Una vez finalizado el tiempo de compras, Wanda anunciará un giro inesperado: las Julietas deberán subir a un balcón con la canasta de ingredientes, mientras que los Romeos quedarán abajo, listos para comenzar a cocinar.
Desde el balcón, las Julietas irán bajando los ingredientes a través de una soga, dándoles indicaciones a sus compañeros sobre qué necesitan y cuándo. A los 10 minutos, sonará una chicharra que marcará el cambio de roles: las Julietas bajan a cocinar y los Romeos suben al balcón. Esta dinámica se repetirá cuatro veces, poniendo a prueba la comunicación y la paciencia de cada dupla.
En los cinco minutos finales, ambos integrantes podrán cocinar juntos y encargarse del emplatado, buscando llegar al jurado con un plato que refleje la idea de unión y complementariedad que propone el desafío.



