Especialistas advierten un Mundial 2026 bajo tensión política y social

A pocos meses de que inicie la Copa del Mundo 2026, el ambiente que rodea al torneo más importante del fútbol internacional se percibe atípico. Según Tomás Milton Muñoz Bravo, especialista en Relaciones Internacionales de la UNAM, factores políticos y el endurecimiento de medidas migratorias en Estados Unidos podrían derivar en un certamen “sombrío” y marcado por la militarización.
El factor político y la incertidumbre migratoria
El análisis destaca que las políticas implementadas por la administración de Donald Trump han generado un clima de incertidumbre que trasciende lo deportivo. Entre los puntos que generan mayor preocupación se encuentran:
- Riesgo para la afición: El temor a operativos migratorios ha provocado que muchos aficionados mexicanos residentes en EE. UU. desistan de adquirir boletos por miedo a detenciones.
- Restricciones de viaje: El Departamento de Estado ha impuesto limitaciones de visas a ciudadanos de 75 países, afectando directamente a seguidores de selecciones participantes como Brasil, Colombia y Uruguay.
- Seguridad extrema: Se prevé un despliegue policial y militar sin precedentes que, según el académico, podría percibirse como un entorno hostil para el turista internacional.
Comparativa histórica y desafíos de la FIFA
Muñoz Bravo compara la atmósfera actual con ediciones pasadas marcadas por dictaduras, como Alemania 1974 y Argentina 1978. Sin embargo, en esta ocasión se suman factores económicos: la FIFA ha sido señalada por los altos costos de las entradas, que han llegado a quintuplicar los precios vistos en Qatar 2022, alejando incluso a la afición europea.

¿Es posible un boicot?
A pesar de los llamados en redes sociales para cancelar reservaciones y boletos como forma de protesta ante las políticas de Trump y el incremento de precios, el especialista ve poco probable que la organización del torneo se vea comprometida.
“La afición del fútbol suele ser menos política que en otros deportes. Aunque hay 500 millones de solicitudes de boletos, es factible que grupos civiles aprovechen el escaparate mundialista para visibilizar sus críticas”, concluyó Muñoz Bravo.
Mientras Francia y otras naciones descartan acciones oficiales de boicot, se espera que el Mundial 2026 sea un escenario donde el balón ruede en medio de un complejo contexto de derechos civiles y tensiones diplomáticas.



