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Veracruz: bajan los casos de gusano barrenador en el ganado, reportan productores

La presencia de gusano barrenador en el ganado de Veracruz ha disminuido, de acuerdo con reportes de productores. La tendencia coincide con una menor captura de moscas en los monitoreos científicos, aunque los investigadores advierten que todavía no se puede afirmar que la plaga esté controlada.

Los ganaderos de Veracruz están reportando menos casos de gusano barrenador en su ganado. Esa es la tendencia que recogen los monitoreos científicos realizados en distintas regiones del estado, donde también ha caído la cantidad de moscas capturadas.

El dato lo expuso Daniel Antonio Ortega Rosas, técnico del Instituto de Biotecnología y Ecología Aplicada. Su explicación apunta, como primera hipótesis, al clima: las temperaturas han bajado y la mosca del gusano barrenador se dispersa mejor en ambientes cálidos.

“Lo que hemos notado es también por el clima, han estado bajando o hemos recolectado menos cantidad de moscas y a la par los ganaderos nos están reportando que tienen menos casos de incidencia de gusano barrenador”, explicó Ortega Rosas.

La frase clave, sin embargo, es la cautela que sigue. El técnico aclaró que todavía no existe información suficiente para determinar si las bajas temperaturas son responsables de esta disminución. La correlación está a la vista: menos calor, menos moscas, menos casos reportados. La causalidad, no.

“La hipótesis sería, ahorita no la podemos atribuir a la investigación, sino más bien sería: ha hecho más frío. La mosca generalmente se dispersa mejor en zonas cálidas”, comentó.

Tampoco se puede atribuir el resultado, por ahora, a los métodos de captura que desarrolla el instituto. Las investigaciones todavía se encuentran en una etapa inicial, y Ortega Rosas lo descartó de forma explícita como explicación del descenso actual.

El trabajo científico, en cambio, mira hacia adelante. Los investigadores darán seguimiento a la presencia del insecto durante la primavera y el verano de 2027, cuando el incremento de las temperaturas permitirá observar si aumenta nuevamente la cantidad de moscas recolectadas y los casos reportados por los ganaderos.

Ese monitoreo de 2027 servirá para dos cosas a la vez. Por un lado, mostrará si la plaga repunta con el calor. Por otro, permitirá evaluar los experimentos que buscan mejorar los mecanismos de vigilancia y captura de la plaga.

“Vamos a ver la primavera o verano del año que viene qué tan factibles son ya nuestros experimentos que estamos llevando a cabo”, indicó Ortega Rosas.

Los trabajos incluyen recorridos en localidades de la región de Xalapa y hacia el puerto de Veracruz. En esos puntos se han instalado trampas para estudiar tanto a la mosca del gusano barrenador como a las moscas de la fruta.

En estas actividades participan agricultores y ganaderos. Ellos aportan información sobre la presencia de las plagas y las afectaciones que ocasionan en sus actividades productivas. Sin ese reporte de campo, el monitoreo científico quedaría incompleto.

El objetivo de los estudios es diseñar y mejorar los sistemas de trampeo y los cebos utilizados para el monitoreo y la captura de estos insectos, además de ampliar el conocimiento sobre su biología. El especialista puntualizó que estas herramientas permitirán mejorar la identificación de las especies y los procedimientos para vigilar su presencia.

Hay dos límites que el propio reporte deja claros. Primero, no se difundió una cifra de casos ni un comparativo numérico con meses anteriores: se habla de una tendencia reportada por productores y de una menor captura de moscas, sin números cerrados. Segundo, no se nombraron municipios con casos actuales: el trabajo de campo se describe en la región de Xalapa y hacia el puerto de Veracruz, sin un listado de localidades afectadas.

Por ahora, la reducción de moscas capturadas y de casos reportados por los productores representa una tendencia preliminar. Los investigadores aún no pueden afirmar que el gusano barrenador esté controlado en Veracruz.

La prueba de fuego llegará con el calor de 2027. Si las moscas vuelven a aumentar en primavera y verano, la hipótesis del frío quedará confirmada como explicación parcial. Si no repuntan, habrá que buscar otra causa. Hasta entonces, el descenso es una buena noticia con un asterisco: es preliminar, no es definitiva, y nadie en el instituto la firma como control de la plaga.

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