El Gobierno federal construirá seis centros penitenciarios federales, uno de ellos en Veracruz, anunció el secretario Omar García Harfuch. El de Sinaloa se levantará primero. La medida llega tras dos años en que se realizaron 3 mil 275 traslados y los incidentes violentos en penales bajaron 35 por ciento.
Veracruz tendrá un nuevo penal federal. Lo anunció este martes el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch: serán seis centros penitenciarios nuevos en el país, ubicados en Chiapas, Estado de México, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Veracruz, como respuesta al incremento de personas detenidas.
El primero en construirse será el de Sinaloa. Del calendario de las obras en las otras cinco entidades no se dio a conocer ningún detalle.
Las nuevas instalaciones contarán con infraestructura de alta seguridad, tecnología de vigilancia y monitoreo, sistemas de inspección y bloqueo de señales, además de módulos diferenciados para clasificar a las personas internas según el delito cometido.
“Estos centros contarán con infraestructura de alta seguridad, tecnología de vigilancia y monitoreo, sistemas de inspección y bloqueo de señales, así como módulos diferenciados para una adecuada clasificación de personas según su delito”, afirmó García Harfuch.
El anuncio se acompañó de un balance de dos años de acciones penitenciarias. Del 1 de octubre de 2024 al 30 de septiembre de 2026 se realizaron 3 mil 275 traslados de personas privadas de la libertad a distintos centros penitenciarios del país.
En ese mismo periodo se incorporaron mil 192 elementos al sistema estatal. Se efectuaron 10 mil 513 revisiones ordinarias y 31 operativos extraordinarios, en los que se aseguraron objetos prohibidos y sustancias ilícitas.
Entre las medidas aplicadas también se creó la Unidad de Reacción Penitenciaria, y se fortalecieron la videovigilancia, la inspección, la detección de objetos prohibidos y la seguridad perimetral.
Los códigos de emergencia dentro de los penales registraron una reducción de 35 por ciento respecto al periodo anterior, con caídas en riñas, agresiones, suicidios y amotinamientos.
A las acciones se suman 614 traslados de personas privadas de la libertad del sistema estatal al federal.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó la otra cara del fenómeno: el incremento de las detenciones también eleva la población penitenciaria, y por eso consideró necesario ampliar la capacidad del sistema.
“No puede permitir sobrepoblación, por derechos humanos y por seguridad”, afirmó la mandataria al justificar la necesidad de contar con espacios suficientes para las personas privadas de la libertad.
Sheinbaum adelantó además que se realizarán ampliaciones en centros de detención federales, como parte de la estrategia para atender el crecimiento de la población penitenciaria y mantener condiciones adecuadas de seguridad.
Lo que sigue sin conocerse es la ubicación específica del nuevo penal en Veracruz. Tampoco se informó la inversión prevista ni la fecha estimada de inicio de operaciones de ninguno de los seis centros.



