Los primeros dos de los cuatro helicópteros adquiridos por el gobierno de Veracruz llegarán en noviembre.
Lo informó este sábado la gobernadora Rocío Nahle García durante su visita a Pánuco. Las aeronaves estarán destinadas a la atención de emergencias y contingencias en la entidad.
El anuncio pone fecha a un proyecto que la administración estatal presentó en abril de 2026: la compra de cuatro helicópteros para fortalecer la respuesta del estado ante desastres. El calendario contempla entregas escalonadas: dos unidades llegan este año y las dos restantes en 2027.
Nahle explicó que las aeronaves servirán para mover personal y trasladar personas desde zonas de difícil acceso durante fenómenos meteorológicos, inundaciones, incendios y otras contingencias.
El detalle importa. Veracruz tiene comunidades que quedan incomunicadas cada temporada de lluvias: ríos desbordados, caminos cortados, carreteras afectadas. Con helicópteros disponibles, la protección civil podría llegar a esos puntos sin depender de que el terreno esté transitable.
Las aeronaves apoyarán labores de protección civil, evacuaciones, traslados de emergencia y combate de incendios. También podrían facilitar la atención de poblaciones incomunicadas por lluvias intensas, desbordamientos de ríos o afectaciones a caminos y carreteras, especialmente en regiones donde el acceso terrestre se dificulta durante una contingencia.
El contexto pesa. El norte de Veracruz viene de semanas duras por las inundaciones, con comunidades aisladas y daños en infraestructura. La gobernadora también ha reconocido en estos días el trabajo del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional en la zona.
Con el arribo previsto para noviembre, la administración estatal busca ampliar los recursos aéreos disponibles para responder a situaciones que pongan en riesgo a la población.
El anuncio de los helicópteros llegó en la misma visita a Pánuco en la que la gobernadora reconoció el respaldo del Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional en la atención de contingencias en Veracruz. El acto fue la conmemoración del 60 aniversario de la primera aplicación del Plan DN-III-E, el mecanismo de auxilio de la Secretaría de la Defensa Nacional para desastres naturales.
La ceremonia recordó la intervención de las Fuerzas Armadas ante las inundaciones de octubre de 1966, ocasionadas por el huracán Inés y el desbordamiento de los ríos Pánuco y Tamesí. Y también la respuesta ante las inundaciones que afectaron al norte de Veracruz en octubre de 2025, cuando la coordinación entre autoridades fue necesaria para atender a las comunidades perjudicadas.
El Plan DN-III-E incluye evacuaciones, rescates, traslado de personas a refugios temporales y distribución de ayuda humanitaria. En las contingencias, la participación del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional se suma a las labores de Protección Civil y de las autoridades estatales y municipales.
La apuesta por las aeronaves propias es, en ese sentido, una extensión de la misma lógica: que el estado tenga sus propios medios para llegar donde el terreno no permite.
Lo que falta por saber: las fechas exactas de entrega de las dos unidades restantes, previstas para 2027, y el esquema operativo bajo el que volarán las aeronaves una vez incorporadas.



