
Protección Civil probó este viernes las alarmas de alerta temprana instaladas en Poza Rica. El sistema sonó alrededor de las 14:00 horas en varios puntos de la ciudad, como preparación ante el riesgo de crecidas de ríos por las lluvias pronosticadas para este fin de semana.
Cerca de las 14:00 horas de este viernes 2 de octubre, el sonido de las alarmas interrumpió la tarde en varios puntos de Poza Rica. No era una emergencia: era la primera prueba de audio del sistema de alerta temprana multi-riesgo, activada por la Secretaría de Protección Civil del Estado de Veracruz ante el pronóstico de lluvias fuertes para este fin de semana.
El mensaje que salió de las bocinas lo dejó claro desde el inicio. Textual: “Secretaría de Protección Civil del Estado de Veracruz, esta es la primera prueba de audio para los sistemas de alarma de Poza Rica”. La advertencia buscó que la población identificara el sonido sin confundirlo con una alerta real.
Después del aviso vino la sirena. Un sonido de alto volumen que recorrió la ciudad y que, de ahora en adelante, los pozarricenses deberán reconocer: es la señal que sonará cuando haya que evacuar.
Que el mensaje hable de “la primera prueba de audio” dice algo más: el sistema es nuevo o fue instalado recientemente en la ciudad. El reporte no precisa cuándo se colocaron las bocinas ni cuánto tiempo lleva operando la red de alerta en Poza Rica.
Las alarmas están colocadas en varios puntos de la ciudad. El reporte de XEU Noticias, firmado por Marcelo Bermúdez y publicado a las 5:01 de la tarde de este viernes, no precisa cuántas son ni en qué calles o colonias están instaladas. Ese dato no se ha hecho público.
El sistema es de alerta temprana multi-riesgo. Su función, según lo informado, es activarse ante inundaciones y otras emergencias que requieran la evacuación de la población. La prueba de este viernes fue de audio: verificar que las bocinas suenan y que el mensaje se escucha.
El motivo está en el pronóstico. Para este fin de semana se esperan lluvias fuertes en esta zona del estado, con el riesgo consiguiente de que los ríos crezcan. La prueba se hizo antes de que llegue el agua, no después.
El riesgo no es teórico. La prueba se ordenó de manera explícita ante el riesgo de inundaciones por lluvias, con la mira puesta en las crecidas de ríos que el pronóstico del fin de semana podría provocar en la zona.
Falta información. No se ha dicho si habrá una segunda prueba, en qué horario se haría, ni qué debe hacer exactamente la población cuando escuche la sirena en un escenario real. Esos detalles no aparecen en el reporte.
Lo que sigue es la espera. Si las lluvias del fin de semana elevan el nivel de los ríos, las bocinas volverán a sonar. Y entonces ya no será una prueba: será la orden de evacuar.



