“Regresaré a Chivas y seré campeón”: La promesa de Armando González entre lágrimas


El nudo en la garganta lo delató. Armando González se paró frente a los micrófonos con la voz quebrada y los ojos rojos, sabiendo que ese adiós dolía más que cualquier gol en contra. El canterano rojiblanco cerró su ciclo en el Rebaño para emprender una aventura que lo llevará hasta el Olympiacos de Grecia, pero antes de partir, dejó una promesa que retumbó en la sala de prensa.
“Esto no es un adiós definitivo. Voy a cumplir mi sueño en Europa, pero mi corazón se queda aquí. Regresaré a Chivas y seré campeón con esta playera”, soltó entre lágrimas, apretando el escudo que durante años llevó sobre el pecho.
El joven mediocampista, formado en las fuerzas básicas del club, no pudo contener la emoción al recordar sus inicios en Verde Valle, los entrenamientos matutinos, las porras de la afición y el cariño de una institución que lo vio crecer. Su partida, aunque esperada en los pasillos del estadio Akron, dejó un vacío inmediato en el plantel.
Con la maleta llena de ilusiones y el corazón partido en dos, González emprenderá el viaje a Europa con la misión de consolidarse en el fútbol griego. Pero su discurso de despedida no sonó a despedida: sonó a juramento. La afición rojiblanca ya espera el día en que el volante vuelva a pisar el césped del Akron, no para despedirse, sino para cumplir aquello que prometió entre lágrimas.



