Nota de noticias

(Lead)* Galilea Montijo no esconde que la maternidad, aunque la llenó de orgullo, también la llevó a enfrentar una de sus batallas más silenciosas: la depresión posparto. En una conversación reciente con Aislinn Derbez para el podcast *La Magia del Caos*, la conductora habló sin filtros sobre cómo convertirse en mamá a los 39 años la dejó rebasada y la obligó a pedir ayuda.
(Postpartum section)* “Me tomó por sorpresa”, confiesa. Antes de vivirlo, se reía de las amigas que le contaban sobre esta condición. Hoy, con más de una década de distancia, se disculpa: “Le pedí perdón a Dios y a ellas. Es algo hormonal que se te sale de las manos y no se controla con fuerza de voluntad”. La realidad la golpeó cuando la responsabilidad se volvió tan pesada que acudió a su ginecólogo con una confesión que la aterrorizaba: sentía que no podía con todo, incluso con pensamientos oscuros que no nacían del amor por su hijo, sino del agotamiento. Fue entonces cuando el diagnóstico llegó y, con él, la guía para salir del abismo.
(Son moving away section)* Años después, otra herida abrió su mundo: la decisión de su hijo Mateo, entonces de 11 años, de mudarse a Acapulco con su padre, Fernando Reina. “En ese momento me partí en cuadritos. Me morí”, recuerda, con la voz aún quebrada. La distancia no significó un distanciamiento emocional, pero sí un duelo silencioso. Acudió a terapia, aprendió a soltar con respeto y a confiar en que su hijo estaba en buenas manos. “Sé que con su papá está perfecto. Es un superpapá, disciplinado y con mucho amor”, asegura



