Por qué ver Los domingos, con Juan Minujín y ganadora en San Sebastián y en el Oscar español



Hay decisiones de vida de una persona que pueden incidir en los seres que la quieren y la rodean. Es lo que sucede con Ainara, la adolescente que está considerando ingresar como monja en un convento en Los domingos, la película en la que actúa Juan Minujín y que ganó el año pasado la Concha de Oro a la mejor película en el Festival de San Sebastián y 5 premios Goya (el Oscar español) a mejor filme, dirección, guion, actriz protagónica y secundaria.
La película de la vasca Alauda Ruiz de Azúa cuestiona las creencias personales y, de paso, las de una institución religiosa. Pero lo central en Los domingos (el título viene a cuento de las reuniones, las comidas familiares de esos días) es tanto Ainara (la debutante Blanca Soroa) como la fractura que se da en el seno familiar, entre los que la apoyan y los que no la comprenden.
Ainara está terminando el secundario en un colegio católico y, para sorpresa de todos, anuncia su deseo de participar en un período de iniciación en un convento. ¿Por qué? Porque Dios le habla. Y Ainara no sabe exponer, expresar con más palabras ese llamado de Dios y esta temprana vocación. Le cuesta justificarlo desde la palabra, no desde el sentimiento.
Pero la película, se diría que milagrosamente, logra un equilibrio entre las dos posturas y en esa fragilidad familiar que tiene por un lado a Iñaki, su padre (Miguel Garcés) aceptando la inesperada vocación, y a su tía Marite (Patricia López Arnaiz), que sospecha que la decisión de Ainara busca en la religión el apoyo que le falta en su familia (su mamá falleció, tiene dos hermanas más chicas y su padre tiene nueva novia).
Pablo, el rol que juega Juan Minujín, que fue nominado al Goya como actor de reparto, intenta comprender cómo es esa conexión divina en una de las escenas logradas del filme. La que no quiere saber nada es Marite, que se muestra horrorizada, pero balanceando entre la necesidad de que su sobrina le vaya contando toda la verdad, ser su soporte y confesora, hasta que la decisión de Ainara parece inclaudicable, pese al acercamiento a un chico del colegio del que estuvo enamorada.
Los domingos va llevando su camino y se lo desanda con avidez, con curiosidad y sin que nada esté ni sobreexpuesto ni tampoco sobreentendido. La directora ha sabido manejar las posiciones encontradas y evita una “intervención divina” para justificar o cuestionar nada.
Las actuaciones son todas logradas, también las de quienes interpretan a las religiosas del convento. Patricia López Arnaiz como Marite tiene seguramente el peso más fuerte en el drama, porque es el personaje que articula en esa resquebrajada armonía familiar, donde convive también la hipocresía.
Y Blanca Soroa como la protagonista se entrega a un papel que tiene más dudas que certezas, mostrando cómo la adolescencia nos puede marcar hacia donde queramos dirigir nuestras vidas. Los domingos es una película española en buena medida atípica, y en la que el círculo familiar lo es todo.
Drama. España / Francia, 2025. 115′. De: Alauda Ruiz de Azúa. Con: Blanca Soroa, Juan Minujín, Patricia López Arnaiz, Miguel Garcés, Mabel Rivera, Nagore Aranburu. Salas: Lorca, Cacodelphia, Cinépolis Recoleta, Atlas Patio Bullrich, Multiplex Belgrano y Pilar.



