Arrestaron a Rodríguez Padilla y en el gabinete lo viven como un mensaje de Claudia de “tolerancia cero”


El arresto este martes del exdirector general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, impactó en el gabinete y en Palacio. La reflexión que dominó múltiples conversaciones tiene su base en la relación de décadas de la presidenta Claudia Sheinbaum con el ahora detenido por supuesta violencia de género: si la presidenta lo dejo caer a Rodríguez Padilla, nadie estará a salvo.
En diversas oficinas han buscado conocer a fondo la historia relación de la presidenta con Rodríguez Padilla, desde que ambos compartían oficinas en los gabinetes de investigación de la UNAM. Una historia de amistad de décadas que, aún así, no solo no preservó del cautiverio al exdirector de Pemex, sino que el movimiento realizado por la Fiscalía de Morenos se hizo público.
“Para todo el gabinete es una señal porque Claudia demuestra un comportamiento totalmente contrario al de (Andrés Manuel) López Obrador, él te defendía así no fueras muy amigo, pero con ella vas al tambo”, susurra a LPO un secretario de estado.
Otro detalle: la semana pasada desde la UNAM habrían consultado a Palacio si podían reintegrar a Rodríguez Padilla a su staff académico y el mensaje fue contundente: que la Universidad hiciera lo que le pareciera correcto.
Rodríguez Padilla fue arrestado en la colonia Narvarte de la CDMX pero, según cuentan en Pemex, desde hace al menos dos semanas estaba desconectado de su teléfono y de las redes.
Pregunta ineludible: ¿En Palacio sabían de la situación y por eso lo eyectaron de Pemex? Rodríguez Padilla cuenta a sus allegados que él ya había renunciado dos veces y que la presidenta no había aceptado el gesto pero que, al momento de decirle que le aceptaban la salida, el giro lo tomó por sorpresa y nunca supo que sucedió en ese intervalo.
La determinación de la presidenta fue registrada en el Gobierno como un mensaje soterrado hacia dos funcionarias poderosas. Por un lado, Luz Elena González, secretaria de Energía y muy afín a ciertos encuentros de corte vidrioso con figuras del empresariado. Historias que se cuentan en Palacio y que ya habrían llegado a las redacciones de los medios más críticos hacia la 4T.
El otro caso es el de la subsecretaria de Egresos, Bertha Gómez Castro, quien habría incorporado ciertos funcionarios a la Secretaría de Hacienda que tienen amistades peligrosas.
Ya hubo un anticipo a esta zozobra: Marcelo Ebrard tiene una carpeta en la Secretaría de Buen Gobierno por las peripecias de su hijo en la embajada mexicana de Londres. Una cortesía de dudoso remitente.
Es notable: la sensibilidad hacia algunos no se replica en otros. Este martes en algunos despachos volvió a sobrevolar la pregunta de cuándo dejará el gabinete Mario Delgado. “Es que él no es de la presidenta, es del presidente”, ensayaron como respuesta. Como sea, cerca de Ariadna Montiel comenzó a circular el dato de que Delgado podría contender por una diputación federal en Colima.



