Dos exfuncionarios de Sinaloa señalados por Washington se entregaron en EU y crece la tensión en la 4T


Gerardo Mérida Sánchez, quien encabezó la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa durante la gestión de Rubén Rocha Moya, fue detenido por autoridades de Estados Unidos tras ingresar a territorio estadounidense por la Garita de Nogales, en Arizona.
La captura fue confirmada por el Gabinete de Seguridad federal, que informó que el exfuncionario cruzó la frontera el pasado 11 de mayo desde Hermosillo, Sonora, y quedó bajo custodia del cuerpo de alguaciles estadounidenses.
“El Gabinete de Seguridad informa que el ex secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, ingresó a Estados Unidos desde Hermosillo, Sonora, el pasado 11 de mayo, y cruzó por la Garita de Nogales hacia Arizona, donde quedó bajo custodia de US Marshals”, señaló el gobierno federal a través de un comunicado difundido en redes sociales.
El Gabinete de Seguridad informa que el ex secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, ingresó a Estados Unidos desde Hermosillo, Sonora, el pasado 11 de mayo, y cruzó por la Garita de Nogales hacia Arizona, donde quedó bajo custodia de @USMarshalsHQ.
El…— Gabinete de Seguridad de México (@GabSeguridadMX) May 15, 2026
Mérida Sánchez enfrenta acusaciones relacionadas con narcotráfico en Estados Unidos y actualmente permanece recluido en una prisión federal en Brooklyn, Nueva York. De acuerdo con versiones difundidas en medios nacionales, el exfuncionario se habría entregado voluntariamente a las autoridades estadounidenses.
La situación escaló todavía más este viernes luego de conocerse que Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas de Sinaloa, también se presentó ante autoridades de Estados Unidos en medio de investigaciones por presuntos vínculos con el crimen organizado. Díaz Vega formó parte del círculo político más cercano a Rocha Moya durante la primera etapa de su administración.
En los últimos meses, distintas agencias estadounidenses pusieron bajo la lupa a exfuncionarios vinculados a áreas sensibles de la administración estatal, especialmente seguridad y manejo de recursos públicos.
La detención de los exsecretarios es resultado de las acusaciones sobre presuntos nexos entre funcionarios sinaloenses y el Cártel de Sinaloa. Semanas atrás, una fiscalía federal de Nueva York incluyó a Rubén Rocha Moya en un expediente que también mencionaba a otros nueve funcionarios y exfuncionarios, entre ellos Mérida y Díaz, por presuntas relaciones con la organización criminal.
El caso se suma a las tensiones en la relación entre el gobierno mexicano y las agencias de seguridad estadounidenses. Además, la detención de Mérida puso nuevamente en escena el caso de Ismael “El Mayo” Zambada y su traslado a Estados Unidos en 2024, una operación que habría sido coordinada por uno de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Tras quedar bajo custodia estadounidense, Zambada difundió una carta en la que aseguró que fue “secuestrado” luego de asistir a una reunión en Sinaloa convocada presuntamente por Rubén Rocha Moya para resolver una disputa política con Héctor Melesio Cuén Ojeda. En ese mismo texto, el líder criminal afirmó que Cuén fue asesinado durante esos hechos.
Rocha nunca logró despejar las dudas sobre su ubicación aquel día. El gobernador sostuvo públicamente que se encontraba en Estados Unidos, aunque nunca presentó pruebas de ese viaje. En ese contexto, crece la expectativa sobre la información que podrían aportar Mérida Sánchez y Díaz Vega respecto de la relación entre funcionarios sinaloenses y el Cártel de Sinaloa.
Dentro del entorno político de Culiacán también aumentó la preocupación por posibles acuerdos de colaboración con autoridades estadounidenses. La principal inquietud gira alrededor de la información que ambos exfuncionarios podrían entregar sobre estructuras políticas, financieras y de seguridad vinculadas al funcionamiento interno del gobierno estatal.
Por otro lado, la caída de ambos acusados, aumentó la presión sobre figuras cercanas a Rocha Moya, entre ellas el senador Enrique Inzunza, cuya ausencia reciente en la Cámara Alta y en actividades públicas generó comentarios dentro de la 4T y la oposición.
Tras conocerse la noticia, la gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla Valverde, evitó profundizar sobre la detención en Estados Unidos de Gerardo Mérida Sánchez y sostuvo que se trata de un asunto que corresponde exclusivamente a las autoridades federales mexicanas y estadounidenses. “Ya en su momento se les va a informar, es un tema que le compete al gobierno federal, a las instancias federales; a Sinaloa no nos compete”, declaró.
Bonilla aseguró además que hasta el momento el gobierno estatal no recibió ninguna notificación formal sobre el caso y descartó que la situación represente un riesgo para la entidad.



