Festival de Cannes: hoy es el día de “El partido”, la película nacional sobre Argentina e Inglaterra en México ’86, con entradas agotadas


A días de que empiece una nueva Copa del Mundo, y también a semanas de que se cumpla el 40° aniversario del épico partido de la Selección Argentina con la de Inglaterra en el Mundial ’86, el 22 de junio, una película se presenta hoy aquí, en el Festival de Cannes, con testimonios de jugadores y más. Eso es lo que ofrece El partido, el documental de Juan Cabral y Santiago Franco.
La película, que dura 92′, lo mismo que el partido, y Disney estrenará en cines argentinos el jueves 21 de mayo, reunió a cinco jugadores argentinos (Jorge Valdano, Oscar Ruggeri, Ricardo Giusti, Jorge Burruchaga y Julio Olarticoechea) y tres británicos (el arquero Peter Shilton, Gary Lineker y John Barnes), les mostró el partido, los entrevistó, captó sus sensaciones.
Barrilete cósmico. Diego marca el segundo gol a los ingleses ese 22 de junio de 1986.Pero, además, El partido habla del conflicto entre ambos países por las Islas Malvinas, un hecho que atraviesa como eje el filme.
El partido se exhibe hoy, en la segunda jornada del Festival, fuera de competencia, con localidades agotadas, tal es el interés por ver el filme de Juan Cabral, que estrenó hace semanas Risa y la cabina del viento, con Cazzu y Diego Peretti, rodada en Ushuaia, y que aquí seguramente interesará también a compradores internacionales.
Juan Cabral, frente al Palais des Festivals, en Cannes. Hoy es su día.Cabral ya era reconocido como director de publicidades. Comenzó en la Agencia Agulla & Baccetti, y ha sido nominado en dos ocasiones por la Directors Guild of America (DGA) como mejor director de comerciales (2016 y 2022).
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Trailer de El Partido, la película que revive el histórico partido entre Argentina e Inglaterra del 86
“‘El partido excede el fútbol'”
“Es una película pensada para todo el mundo -arranca Cabral la entrevista con Clarín-. Habla de un partido, pero excede el fútbol, porque intenta de algún modo sanar heridas complejas y difíciles de abordar. Siempre la pensamos como una película que queríamos que genere lo que generó Héroes, sobre el Mundial ’86. Yo recuerdo lo que me pasó al ir con mi padre y mi hermano a verla al cine. También viví en Londres unos 10 años. Y con el estado del mundo de hoy en día, me parece que la película se volvió más relevante que nunca. Los conflictos entre países, no hace falta que te dé ejemplos. Siempre fue vista con esa amplitud. La presentación en Cannes es importante para nosotros, porque se dio como un regalo genial”.
Acreditado. Juan Cabral en Cannes: ya tiene su credencial y su entrada para “The Match”.-¿Cómo fue el origen de la película? ¿Fue una idea tuya adaptar el libro de Andrés Burgo?
-La película arranca con ¿cuándo empieza un partido, cuándo termina? Y también me puedo preguntar ¿cuándo empieza una película o cuándo termina? Para mí la película empieza cuando estaba en tercer grado. Llego a casa, estaba con mi abuela, que era la que me bancaba en las tardes, porque mis viejos laburaban. Y la veo viendo en la tele un partido de fútbol, al mediodía.
Peter Shilton, el arquero que sufrió los dos goles de Maradona en México ’86, en el filme.Y no entendía, me parecía como muy extraño. Y le digo, ¿qué estás viendo? Me dice “esto es un Mundial”. “¿Qué es un Mundial?” “Los mejores jugadores de cada país se juntan para jugar contra los mejores jugadores de otro país”. Para mí el paradigma del mundo cambió ahí: vi el mundo como un lugar planetario donde todos podemos jugar con todos.
-¿Tu viejo no era futbolero?
-Éramos más del juego, sí, pero no era como esa cosa de todos los domingos ir a la cancha.
-¿Vos sos hincha de algún club?
-Yo soy de Independiente. Santi (Santiago Franco, el codirector, presente en la nota) es mucho más termo, digamos. A mí me encanta jugar al fútbol. Me gustan mucho los Mundiales, lo épico. Hasta los directores técnicos me fascinan a mí.
La mano de Dios. El documental retrata en detalles el gol en el Estadio Azteca.-¿Y de qué jugabas?
-Jugábamos de 11 en el colegio y depende, si estaba en un buen momento, más de 8, que me gustaba mucho. Y si no, más de 4, me hacían correr más. Pero me gustaba ese balance entre lo creativo y lo forzoso.
-Santiago: Soy hincha de River. Mi pasión por el fútbol viene transmitida por mi abuelo, muy fanático de River. Cuando era muy chico era muy fanático del fútbol, luego me alejé y cuando mi abuelo estaba internado en sus últimos momentos, la última pregunta que me hace es sobre el descenso de River. River estaba en campaña de descenso. “¿Y zafó o no zafó?” Y le dije que sí.
No había zafado. Y bueno, ahí hubo una especie de transferencia de pasión que yo siento que parte de mi abuelo quedó en este plano, para poder seguir viendo a River.
Juan Cabral dirigió “Risa y la cabina del viento”, con Cazzu y Diego Peretti. Fotos Maxi FaillaEl origen de El partido
-¿De dónde se conocen ustedes?
-Juan Cabral: Yo viví en Londres como 10 años, trabajé allá, arranqué mi carrera como director ahí. En el 2001, antes del quilombo de De la Rúa me voy a vivir allá y vuelvo en el 2010. Me sentí muy bien recibido estando allá, pero siempre estaba el tema de Maradona, o de Malvinas, o del partido, la mano de Dios, todo eso estaba inconsciente.
Oscar Ruggeri, Ricardo Giusti y Jorge Burruchaga, en el documental. En Argentina estrena el 21 de mayo.Y me acuerdo de leer una nota, de 2014, 2015, en la Rolling Stone, sobre El partido, el libro de Andrés Burgo. Lo pongo en el buscador de Google, yo lo escribí mal, pongo Burgos en plural, y no lo agarré, no lo enganché, pero me quedó la idea. Y me acuerdo de estar empujando Risa y la cabina del viento en ese momento y saber que se venían dos años y medio de trabajo, y llegaba el 40 aniversario del partido con Inglaterra, y digo, che, es momento de… Y voy a tres librerías, y conseguí dos ejemplares del libro.
Porque sabía que se me iba a venir Risa encima, y yo soy muy obsesivo, sabía que no me iba a dar el cuero para cargarme la película yo solo, y pensé en quién podría acompañarme en este delirio. Hace más de diez años nos conocemos, y en el cumpleaños de él caigo con un regalo, que es un libro para él. “Leelo y después te cuento” No entendía nada. Y a la semana le expliqué “Che, tengo que hacer este documental”.
-¿Estudiaste cine?
–Sí, en videoclubs… Desde chico me dediqué mucho al cine, estudié mi propio universo, creo que hay varios directores que les va por ahí. Estudié diseño gráfico en la UBA, estudié dirección de arte en la Escuela de creativos. Y entré a laburar muy joven en una agencia de publicidad, después empecé con videoclips, a filmar y…
Juan Cabral en París, anteayer, y esta foto en honor a Wim Wenders y su filme “Paris, Texas”.Juan Cabral, muy querido en Inglaterra
-Los Grand Prix que vos ganaste en Cannes, fueron en tu época que trabajaste en Londres.
-Sí. El primer comercial que dirigí, ganó, tuvo la suerte de ese premio. Gorilla, para Cadbury. Es un tema de Phil Collins y es un gorila que hace algo extraordinario. En la BBC lo votaron como el comercial más querido por la gente de Inglaterra. Como La llama que llama acá, que lo hizo un amigo.
-O sea que conocés Cannes, pero no conocés el Festival de cine propiamente dicho. ¿Tenés idea de lo que es el festival de Cannes o…?
-Siempre el mismo festival. El que más prestigio tiene es el de cine. Después está el de odontólogos, de todo tipo de cosas. Nosotros conocemos el de publicidad. Mi primera película se vio en el Festival de TriBeCa (Two/One), Risa ganó en el de Mar del Plata. Soy fanático de ir y flashear los festivales, viendo películas.
Jorge Valdano, una voz más que autorizada en el documental.-¿Cómo entró “El partido” a Cannes?
-Le mandé un mail a Thierry (Frémaux, director del Festival), sin conocerlo. Flora (Fernández Marengo, que es la productora), que es alma de motor total, produjo un documental nominado al Oscar (The Betrayal, 2008). Con ella hicimos mis tres películas. Y le dije que necesitaba que la película llevara ese mensaje a un nivel más global. Creo que llegamos justo a mandarla; es muy complejo, más un documental, no es normal. Ella consigue el mail de Thierry y me dice “escribile vos, de corazón”. Y a la semana llega un mail de él, muy divino. Es como una especie de Willy Wonka.
-Yo no lo conozco personalmente, pero siento que ya lo conozco. Me dio una muy linda devolución. Y, tiene el ticket dorado, como el que entregaba Wonka en La fábrica de chocolate de, bueno, quiero que vengas.
Santiago Franco y Juan Cabral, codirectores de “El partido”. -¿Cuándo fue todo esto?
-Fue a fines de febrero. Sí, pero corrimos para llegar a hacer la versión con subtítulos en inglés, que no era prioridad en ese momento.
Los goles de Diego Maradona a Inglaterra
-¿Cuántas veces viste los goles a los ingleses? El de la mano de Dios y el Gol del siglo…
-Y, pensá que lo vi en vivo, en la tele con mi abuela. Ahí ya era cuartos de final, así que estaba toda mi familia. Héroes creo que es la película que más vi en mi vida, porque me la copié en VHS, entonces la vi infinitas veces. Y yo creo que el año pasado… no le puedo poner un número a eso. No tengo número.
Gary Lineker no puede creer que no hayan invalidado el gol de “la mano de Dios”.El ángulo borgiano de “El partido”
-¿Cómo armaron la película? O sea, hay un guion, claramente, pero las preguntas, ¿cómo fueron armadas? ¿Hiciste un guion y después lo filmaste?
-Había una pulsión, un deseo, había una visión que me costaba bajarla, claramente. La película tiene un ángulo muy borgiano. Borges era un tipo al que no le gustaba el fútbol, pero que tenía una relación con Menotti, o que tuvo unas entrevistas en su momento, por ciertas cosas polémicas. Borges muere dos semanas antes del partido.
Juan Cabral vivió 10 años en Inglaterra. “Siempre estaba el tema de Malvinas, o del partido, la mano de Dios”.-Sos como Bilardo vos…
-No sé si soy cabalístico, pero… Obviamente lo primero que hacemos es juntamos con Burgo para pedirle los derechos. Él se reenganchó. Habíamos hablado de eso, de cuándo empieza un partido, cuándo termina. El libro de Burgo tiene un antes, durante y después, que es una estructura como clásica. Nosotros eso lo hicimos mucho más borgiano, nos vamos mucho más atrás, cuándo empieza un conflicto, cuándo termina. Por eso excede el fútbol.
¿Cuándo empieza este conflicto? ¿Cómo es que 22 tipos se encuentran en un campo de juego para, de algún modo, resolver con elegancia los conflictos del universo? A mí eso me fascina.
Jorge Burruchaga no reprime su alegría tras ver el triunfo argentino ante los ingleses.Y una de las primeras ideas era que teníamos que juntar a estos jugadores. Tienen que ver el partido y tenés que verlo como si lo vieras con ellos. Cuando me estoy yendo a Ushuaia a filmar Risa, ponemos un equipo de archivo, dos editores, que después serán cuatro. Santi empezó a compilar, me empieza a mandar cosas, sabiendo que teníamos ciertos puntos e historias del libro que nos parecían importantes.
Santiago Franco, hincha de River. Cabral es de Independiente.En el libro no entra ni lo de Queen en la Argentina, tampoco le entra tanto Malvinas, no quiero spoilear el final, pero la película se va de registro casi en un momento, así que estoy viendo y creo que todo lo que pasa en el último acto es como el corazón de la película, que es difícil de poner en palabras y dejémoslo ahí.
-¿Dónde los filmaron a los jugadores? ¿En España? ¿Grabaron muchísimas horas? ¿Cómo se ganaron la confianza?
-¿Cómo llegás a hacer las preguntas claves? ¿En qué momento? Estábamos con un sistema de dos o tres cámaras conectados. Yo le hablaba al jugador, hacía la entrevista de modo que nunca lo había hecho, y Santi estaba como en paralelo, me tiraba pistas, y también teníamos al director de fotografía para capturar la lágrima en el momento justo y que vean eso, excede el documental.
La magia de Diego Maradona. Cabral temía la reacción de los ingleses con el tema Malvinas.Ahí ya hay algo casi entremezcla de reality, pero con una contundencia cinematográfica. Lo que siempre me atormentaba era cómo hacíamos una película de fútbol cuando pensaba que fuera elegante, fina, linda de ver, porque a mí el ojo visual me puede mucho.
Por qué eligió a estos jugadores
-A los jugadores argentinos ¿por qué eligieron a estos cinco?
-Hay miles de factores. Quien nos ayuda a conectar a los jugadores argentinos es Juan Pablo Sorín, que en un momento en Colombia nos cruzamos en un evento extraño donde él daba una charla, y yo también. Jugamos un partido de fútbol y le cuento de esta película, se reengancha, él es muy fanático de la Selección, fue capitán y demás. “Yo tengo vínculo con los jugadores del ‘86, vemos cuando se den las fechas”.
Gary Lineker, autor del descuento en México ’86.Siempre nos imaginamos a Valdano, y siempre nos imaginamos a (Gary) Lineker, ellos dos eran como importantísimos. Yo hubiera volado con todos absolutamente a Madrid.
(John) Barnes me parecía como súper importante porque cambia el partido cuando él entra en la Selección de Inglaterra, y después obviamente el gran protagonista, el líder de ese equipo no está entre nosotros, pero está en cada partícula de la película. Ruggieri encarna un montón de cosas nacionales y tiene un despliegue de cámara muy bueno. A Olarticoechea lo fuimos a buscar a Saladillo, tiene una anécdota muy buena, está el Burru (Burruchaga). El rostro de Giusti cuando habla del caramelo que entierra en el césped… Nos volvimos locos. Y fuimos hilvanando en edición un poco todo. Son ellos que hablan por los 22 tipos.
Lo que no pudo preguntar a Maradona
-Mencionabas que hay un personaje al cual no pudiste entrevistar. ¿Qué le hubieras preguntado a Maradona?
-Creo que de todo. No es que tenga una pregunta en particular. Hubiera sido el lujo de él como símbolo patrio, un personaje tan elocuente al hablar que te destroza, te dice con humor algo y después te dice una cosa que es una barbaridad.
El primer gol de Diego a los ingleses, la mano de Dios. Lo que más me hubiese gustado es generar un encuentro entre Shilton (el arquero inglés) y Maradona. Yo le pregunto a Valdano ¿qué pensás si Diego lo tuviera a Shilton acá? “Yo creo que se lo hubiera ganado en un segundo, primero con un chiste lo hubiera bardeado, para después enamorarlo”. Nunca se juntaron, en la película lo dice Shilton: el saludo al comienzo el partido fue el único momento. Escuchamos que hubo otro, pero no queremos polemizar.
-Las preguntas las escribiste vos, entonces.
-En conjunto con Santi. El capítulo Malvinas son 10 minutos abordados con un respeto absoluto, pero es muy fuerte para un jugador de fútbol, que por ahí ni siquiera tiene claras informaciones. Al verlo se podían parar e irse. Teníamos preparado mucho de lo que viste como bloques, que no estaban totalmente cerrados, no era la versión final, pero sí una estructura muy similar. Nos encontrábamos con ese momento de mostrarles el material y no sabíamos qué podía llegar a pasar en lo personal. Era increíble cómo se iba generando algo mágico internamente, que ilumina. Lo lindo que tiene la película es que ese encuentro era casi un programa de tele. Había que buscar, capturar el momento en el sentido de agarrar qué estaba sintiendo el entrevistado y nos íbamos dando cuenta y tensionando donde había emociones.
Oscar Ruggeri, pieza fundamental por lo que significa en el documental.A los argentinos particularmente el capítulo de Malvinas los conmueve profundamente y bueno, todo eso había que gestionarlo. Había mucho material que ellos no habían visto nunca, o alguno no sabía que Queen había venido a la Argentina un año antes de Malvinas. Es extrañísimo entender los tiempos, la línea temporal.
-Hay detalles, como una imagen de una paloma en “El partido”.
-Es conmovedora. Cuando la veían, veías la reacción de ellos y entendían la dimensión del partido que habían jugado, los ves y se transportan al momento. Algunos no recuerdan lo de Maradona con el banderín del corner, ese delirio con el que está hipnotizando a todo el Estadio Azteca, llevándolo para su lado al referí, a los ingleses. Y lo ves a Barnes que dice “yo estuve en el banco todo el partido mirando a Maradona hasta que entré, y tenía ese magnetismo…”. Estaba encendido.
La definición del segundo gol a Inglaterra. el filme dura 92 minutos, lo mismo que el partido…Juan Cabral junto a los grandes de Hollywood
-Cuando hiciste la campaña de Rolex para los Oscar, con Martin Scorsese, James Cameron Kathryn Bigelow y Alejandro González Iñárritu, seguro no imaginaste que ibas a estar ahora en Cannes… ¿Qué anécdotas recordás?
-A Scorsese le teníamos que recrear su oficina.
Cabral hizo un trabajo para Rolex con Cameron, Scorsese, Bigelow e Iñárritu. Foto gentileza Juan Cabral.-¿La que tiene en Nueva York, en el edificio del Directors Guild of America?
-Sí. La recreamos hasta con las cartas personales de Terrence Malick. El tipo entra y ya estaba ahí como sintiendo, respirando cine. Yo quería retratarlos con cosas muy personales, y él nos había dado tres horas: se quedó cinco horas, que es medio inédito, los de Rolex no podían creer, él está feliz, me dicen. Iñárritu lo pasó increíble, proyectamos en un jardín, era como muy experimental. Lo primero que charlamos era qué código visual gramático queríamos, porque sentía que eso los iba a ablandar de un modo de poder decir “hicieron todo esto para mí, estoy en un cumple”.
Con Cameron algo en particular fue que fuimos a su oficina, en su estudio. El tipo estaba haciendo Avatar, la 2, la 3, la 4 y la 5 juntas, ahora ya va por la 3 creo, pero en su momento no había salido la 2, y nos mostró parte de lo que filmaba en una de las piletas gigantes. Yo les armé una camarita para ellos: escriben una carta y firman, le puse una camarita rígida a la birome. Y Cameron estaba feliz. Yo, como director, con toda humildad, estoy con un ídolo, cómo hago para sorprenderlos, para llevarlos a ellos imaginar trucos para mantenerlos en el set, porque si no se te van. Y con Bigelow el encuentro fue en su casa, estuvo en pareja con Cameron y siguen muy amigos.
Hoy es un día especial para la Argentina en Cannes. Y es por un filme que eriza la piel.



