Andrea Chávez fracasa en las afiliaciones en Chihuahua y ahora apunta a Juárez como premio consuelo


Son horas bajas para la senadora Andrea Chávez. En la Cámara Alta su promotor, el senador Adán Augusto López Hernpandez carga con los negativos de haber sido aliado de Enrique Inzunza, legislador acusado por Estados Unidos y que buena parte de la bancada no quiere que se vuelva a acercar a la cotidianidad del Senado.
En Chihuahua el escenario es adverso. Según cuentan en su entorno, según el último corte referido a las afiliaciones de Morena en la entidad norteña, Chávez logró sumar algo más de 10.000 personas mientras que Cruz Pérez Cuellar ya rebasó los 125.000 afiliados, una distancia sideral.
La diferencia explica diversos elementos de la dinámica estatal. El primero es que los esfuerzos de Chávez están afincados en la percepción, las redes sociales y los medios de comunicación. Su estructura operativa es lateral.
El segundo es el esquema de alianzas. La flamante dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, está operando en sitnonía con Pérez Cuellar. A Chávez, en tanto, le quedaron alianzas de escaso peso específico como los senadores Javier Corral o Juan Carlos Loera.
Para colmo, Loera tiene algún tipo de afrenta personal con Montiel, lo cual dificulta aún más la situación de la senadora Chávez.
Ante este panorama la legisladora comenzó a analizar ser candidata en Juárez, sin embargo, tampoco es una jugada de tránsito simple: parte del acuerdo de Ariadna con Pérez Cuellar, es que la dirigente impulsará una candidata en el municipio más decisivo.



