Luego de Rocha, el vicefiscal de Sinaloa, Dámaso Castro, también pidió licencia


La tormenta desatada por la justicia de los Estados Unidos sobre Sinaloa y todo el oficialismo de la 4T continúa. Luego de que el gobernador, Rubén Rocha Moya, solicitara licencia de su cargo para permitir el avance de las investigaciones, este martes hizo lo propio el vicefiscal, Dámaso Castro Zaavedra, quien está acusado de haber entregado información confidencial y haber adelantado operativos en contra de Los Chapitos para que lograran huir del brazo judicial.
Según la acusación norteamericana, Dámaso Castro está acusado de anticipar los operativos y las redadas en contra del Cártel de Sinaloa para que sus integrantes, especialmente los hijos del Chapo Guzmán, lograran huir. A cambio, el hombre que en la causa se asegura que tenía como nombre clave Culiacán Regio, recibía un pago mensual de 200 mil pesos. De esta manera, sería un engranaje fundamental del entramado ilegal que quedó al descubierto la semana pasada con la acusación lanzada contra diez funcionarios del gobierno estatal, entre ellos el vicefiscal.
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La crisis que pesa sobre Sinaloa es tan grave que Damaso Castro presentó un pedido de licencia sin goce de sueldo luego de no haberlo hecho cuando se descubrió el montaje que generó su oficina para entorpecer la causa por el asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda, uno de los adversarios locales más importantes de Rubén Rocha Moya. Según una carta publicada por el Mayo Zambada, el histórico líder del Cártel de Sinaloa fue secuestrado por la familia Guzmán durante un encuentro en el que también participaba el exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa y el gobernador, Rubén Rocha Moya.
En aquel momento, para desviar la presunta responsabilidad del gobierno estatal, la Fiscalía local difundió un video en el que Cuén Ojeda habría sido asesinado en una gasolinera durante un intento de robo de su camioneta. Sin embargo, las pesquisas federales determinaron la falsedad de esta teoría y confirmaron que el exrector fue asesinado en el mismo lugar en el que Zambada fue subido, contra su voluntad, a un avión que aterrizó en los Estados Unidos. De dicha escena habría participado, según el histórico narcotraficante, el gobernador Rubén Rocha Moya.
A pesar de los señalamientos que hubo en su contra, Damaso Castro no presentó su renuncia ni un pedido de licencia y, por el contrario, siguió al frente de su oficina. A pesar de estas acusaciones, se postuló para suceder a la entonces fiscal estatal, Sara Bruna, quien sí tuvo que dar un paso al costado. Sin embargo, no fue designado en dicho puesto y siguió bajo las órdenes de la nueva titular del Ministerio Público local, Claudia Zulema Sánchez.
De esta manera, Damaso Castro se suma a la lista de funcionarios que ya presentaron un pedido de licencia para abandonar sus funciones mientras persistan las investigaciones en su contra. Hasta el momento, hizo lo propio el gobernador, Rubén Rocha Moya, quien fue sustituido por su entonces secretaria de Gobierno, Yeraldine Bonilla Valverde. También dio un paso al costado el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, quien también fue señalado por el Departamento de Justicia y fue secundado por la regidora, Ana Miriam Ramos.



