Sheinbaum sobre Rocha: “Si no hay pruebas, es evidente que el objetivo es político”


La presidenta Claudia Sheinbaum, afirmó este jueves que la Fiscalía General de la República (FGR) investigará los señalamientos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, tras acusaciones de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. La mandataria subrayó que no habrá encubrimiento si se comprueba la comisión de delitos, pero pidió que las imputaciones estén respaldadas por pruebas.
Durante su conferencia Mañanera, la mandataria aseguró que no habrá encubrimiento en caso de que se acrediten delitos señalados por una fiscalía de Nueva York, pero subrayó que el proceso deberá apegarse a la ley mexicana.
“No vamos a cubrir a nadie que haya cometido un delito. Pero si no existen pruebas claras, es evidente que el objetivo de estas imputaciones por parte del Departamento de Justicia es político”, afirmó.
Fue este miércoles cuando fiscales del Departamento de Justicia de Estados Unidos presentaron una acusación en la que señalan la presunta complicidad de una estructura vinculada al Gobierno de Sinaloa con el narcotráfico. Según el documento, dicha red habría operado para facilitar el envío de grandes cantidades de droga hacia Estados Unidos.
La acusación se enmarca en la presión que Washington ha mantenido sobre México en materia de seguridad y combate al narcotráfico. Los fiscales sostienen que estas operaciones se habrían realizado desde posiciones de poder en el Estado, un señalamiento que las autoridades mexicanas han pedido sustentar con pruebas.
Sheinbaum explicó que la FGR ya solicitó información para sustentar las acusaciones y determinar si existen elementos que permitan proceder penalmente contra Rocha Moya u otros funcionarios.
Al mismo tiempo, cuestionó la forma en que el Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo públicas las imputaciones. A través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, el gobierno mexicano emitió un extrañamiento por la difusión de una “acusación de reemplazo bajo reserva”, que -señaló- debía mantenerse confidencial.
La presidenta también puso en duda la solidez de las pruebas presentadas por fiscales del distrito sur de Nueva York. “Es una hoja de papel, es de llamar la atención”, dijo al referirse a los documentos que incluyen testimonios de testigos no identificados por su gobierno.
“Si no hay pruebas, la pregunta es cuál es la motivación”, insistió.
Finalmente, remarcó que México defenderá su soberanía frente a cualquier señalamiento externo. “No vamos a permitir que ningún gobierno extranjero decida el futuro del pueblo de México”, concluyó



