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Pomme: la nueva sensación de la música francesa, a la que comparan con Zaz y con Serge Gainsbourg

“Come As You Are” decía Kurt Cobain en uno de los mayores hits de Nirvana, celebrando lo transparente, lo espontáneo (“Vení como sos”). Así es como Buenos Aires recibirá por primera vez a Pomme, la artista de chanson francesa que siendo un rutilante éxito en su país, golpea la puerta de Sudamérica con dulzura, talento y desnudez artística. La cita será en el Teatro Vorterix el 30 de mayo, las entradas se consiguen por sistema All Access.

El show promete ser un viaje a la intimidad de su musicalidad. En el mismo, Claire Isabelle Geo Pommet, nacida en Lyon hace casi 30 años y que vive entre París y Montreal, se presentará acompañada de su guitarra y su autoarpa, formato que considera idóneo para una primera cita.

Pomme, cuyos gestos y sonrisa denotan una energía limpia y sana, comenta: “Siempre he escrito mi música de manera minimalista. Cuando escribo y compongo es guitarra, piano o el pequeño autoarpa y mi voz. Cuando toco en un país nuevo al que nunca fui y no conozco al público ni la cultura, para mí, es muy importante presentarme de la forma más sencilla posible. Es como una forma de empezar, de iniciar una relación, como cuando te presentás”, comenta con convicción y simpatía, aunque sus discos tienen producciones muy logradas, que a menudo incluyen varios instrumentos o hasta ensambles orquestales.

“Eh, no sé, a mí me gusta muy crudo, muy minimalista y simple, y luego puedo agregar capas una vez que la gente ve quién soy realmente, en mi forma más vulnerable. Quizá algunos artistas harían lo contrario y preferirían estar con una banda y presentarse de una manera más grande, tal vez porque son tímidos o, no sé, pero para mí estar en el escenario, ahí es donde soy menos tímida y ahí es donde puedo expresar verdaderamente quién soy, es como muy verdadero y muy real”.

La París de Latinoamérica

Será la primera vez de Pomme en Buenos Aires. Viene de hacer una residencias de tres meses y medio en Japón.

-Yendo a tu gira, no sé si lo sabés, pero a Buenos Aires se la suele llamar la París de Latinoamérica. ¿Cuáles son tus expectativas sobre estar acá por primera vez?

-¡Ah! No sabía. Estoy tan contenta de ir a Buenos Aires, que en realidad no tengo expectativas en el sentido de que estoy tan agradecida de poder viajar con mi música y para mí ya es una locura estar cantando canciones en francés en países que ni siquiera hablan francés. Y estar viajando y descubriendo nuevas ciudades y nuevos países a través de mi música.

Supongo que mis expectativas serían conocer gente agradable y tener una idea de la cultura local y tal vez sea buena la comida. Incluso siendo vegetariana y porque sé que la gente come mucha carne en Argentina.

-Hay opciones, hay opciones, no te preocupes.

-Sí, sí, lo sé. Así que mis únicas expectativas son conocer gente local y tener una idea de cómo es vivir allí, y también tener una buena comida, como una comida local. Estoy muy feliz de volver a una versión realmente solista de mis canciones. Supongo que voy a estar muy emocionada y no puedo esperar a conocer a la gente de allí. Hace mucho tiempo que la gente de la Argentina me está pidiendo que vaya, así que va a ser simplemente intenso y muy especial para mí.

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-Apuesto a que te gusta encontrarte como “perdida” en algunas realidades diferentes.

-Sí, es increíble. Es una locura, ¿sabés?, es una oportunidad increíble de viajar a través de la música y gracias al arte. Creo que tengo dos días en Buenos Aires. Porque a veces en esta gira voy a estar 24 horas en ciertas ciudades, pero si tengo un día más, está buenísimo, porque puedo ver cosas, sé que el río no está tan lejos, pero es como una hora en coche.

La experiencia japonesa

-Respecto a esta idea de fusionar o experimentar culturas diferentes, me gustaría saber cómo fue tu experiencia en tu residencia en Kioto, Japón.

-Sí, es una buena pregunta. Estuve viviendo allí tres meses y medio en una residencia de arte contemporáneo. Estaba más orientada a artistas contemporáneos como escultores, diseñadores, fotógrafos y bailarines, pero me aceptaron en la residencia, así que estuve muy contenta. Fue increíble porque siempre me ha encantado la cultura japonesa. Crecí viendo las películas de Miyazaki del Estudio Ghibli.

Lo amé todo: la naturaleza de allá y la forma en que la gente vive sus vidas, la cultura y el respeto que tienen los unos por los otros. También la limpieza de todo, todo es hermoso. Cuidan bien la naturaleza, lo cual me parece asombroso, fue como un mundo completamente nuevo para mí, porque es tan diferente… los humanos. son tan diferentes dependiendo de dónde nacieron y de su cultura y los japoneses están en una isla en medio del océano.

Pomme estudia música desde niña. Para sus padres era imprescindible que ella y sus hermanos dominaran pentagramas e instrumentos.

-Retrocediendo en el tiempo, comenzaste a aprender música con tus hermanos a una edad temprana. ¿Cómo fueron esos años? ¿Sentís que la música para vos fue un mandato familiar o una vía de expresión?

-Eh, honestamente, al principio, fue más como un mandato, porque para mis padres era realmente muy importante que aprendiéramos teoría musical y un instrumento los cuatro, tengo tres hermanos. Entonces cuando tenés seis años, no te das cuenta de que es una oportunidad el estar estudiando teoría musical, yo sentía que era matemática. Demasiado científico para mí, era un poco un fastidio. Pero luego, siempre canté desde los dos años. Así que pude vincular la teoría musical con el canto, también aprendí a tocar el violonchelo cuando era niña.

Todo esto fue realmente importante para mí y trajo muchas emociones, yo era muy emocional cuando era niña, pero era tan difícil para mí ponerle palabras a lo que sentía. De hecho sigue siendo así y es también por eso que escribo canciones, porque siento muchas cosas y soy muy sensible, pero realmente no puedo expresarlas de manera humana. Realmente no puedo expresarme con claridad cuando intento decirle a la gente cómo me siento, incluso a mis amigos, a personas muy cercanas a mí.

Pero fue más tarde, cuando era más bien adolescente, que me di cuenta de lo bonito que era esto y de que mis padres eran geniales por “obligarnos” a hacer música, porque es lo mejor que podés hacer cuando sos niño. Creo que es una oportunidad que deberían tener todos los niños de este planeta. Lo más importante y asombroso es que pude estar en un coro cuando tenía ocho años y ahora sigue siendo mi trabajo, es una locura. Uf, es tan agradable, la verdad.

Emociones a flor de piel

-Siendo tan sensible, ¿cómo manejás las emociones cuando tocas en vivo con un catálogo tan profundo y sentimental?

-A veces, especialmente cuando canto canciones nuevas siento que voy a llorar en el escenario, porque estoy tan atrapada en mis emociones, como te dije, desde que soy niña soy muy buena sintiendo las emociones, pero muy mala expresándolas y traduciéndolas a palabras. Así que escribo canciones como una manera de expresar mis emociones, es realmente un lenguaje que creé para esto.

Es tan especial y emotivo para mí tocar para públicos nuevos y como cuando toqué en Ciudad de México cuando, en mi primera pequeña gira en México y Bogotá. Fue como una locura, yo estaba como, ¿qué carajo? ¿cómo la gente sabe las palabras de mis canciones? Cuando tocas en tu propio país y la gente entiende tus letras es una experiencia, pero cuando tocas muy lejos y la gente canta e incluso parecen entender aunque no hablen francés, es como otro nivel de emoción. Así que para mí, cantar en el escenario y hacer álbumes es realmente algo vital, como comer o dormir. A veces lloro en el escenario y ni siquiera lloro con mis amigos, ¿sabés?

Pomme está entusiasmada con llegar a la Argentina. Aquí estrenará algunas canciones de su próximo álbum.

-¿Cómo te sentís cuando los periodistas musicales o las personas que promocionan tu trabajo te comparan con Gainsbourg, Hardy o incluso Zaz? ¿Qué tal ser una estrella de la chanson con casi 30 años?

Me siento genial y agradecida de inspirarme en esta música francesa a la antigua y en gente que ni siquiera conocí, porque ya habían muerto cuando yo nací. Y también de tratar de mezclar esa vieja cultura francesa con cosas nuevas; soy muy curiosa y estoy abierta a descubrir música nueva, de hecho voy a cantar en estos shows canciones nuevas de un álbum en el que estoy trabajando. Así que va a ser la primera vez tocando en la Argentina y también tocando ciertas canciones.

Me siento muy afortunada. Cumplo 30 en unos meses, es algo importante para mí que me ha hecho sentir mal en los últimos meses, pero estoy empezando a sentirme mejor al respecto. Siento que… ¿sabés qué? Ayer o anteayer me di cuenta de que cumplir 30 es como pasar de ser un objeto a convertirse en un sujeto. Siento una nueva seguridad en cuanto a mis decisiones lo cual es increíble.

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