Entretenimiento

La sorpresa de Flea, el bajista de Red Hot Chili Peppers que se destapó como trompetista e hizo un disco de jazz

Sorpresa, es lo primero que causa el disco Honora, de Flea, bajista de los Red Hot Chilli Peppers, lanzado por el sello Nonesuch. Sin duda, de los mejores en materia discográfica de lo va del año y que muestra a este artista y actor como uno de los creativos músicos de la actualidad.

Un disco fascinante, porque rechaza cualquier comparación con ese típico trabajo de crossover o de proyecto paralelo de un exitoso músico que por vanidad incursiona en otro género. Honora es un disco honesto.

Dos aspectos. El álbum tiene un tono experimental y Flea se entrega de lleno al jazz y a la trompeta, primer instrumento que abrazó de niño y que resolvió volver a practicar fuerte durante las giras de los Red Hot Chili Peppers, entre 2022 y 2024. Un instrumento que aborda como otra forma de expresividad emocional, lo cual embellece el sonido del disco.

Después de tantos años de carrera este es el primer álbum en solitario y no suena a debut; tiene una cierta resonancia a retorno de Flea con su instrumento inicial y a una necesidad anterior a toda esa fama que conquistó y que lo convirtió en un ícono del rock.

Conviene aclarar que en Honora no se encuentra esa tensión que podríamos esperar de un músico que hizo su carrera sosteniendo la base rítmica de una banda efervescente como los Red Hot, sino que nos encontramos con un trabajo conceptualmente exploratorio con pasajes minimalistas, reflexivos, enérgicos por momentos, y sólidamente estructurados.

El hilo conductor de estas diez piezas, seis originales y cuatro versiones, es Flea y si quisiéramos encasillar este álbum, jazz podría ser una definición apropiada aunque incompleta, hay mucho más que eso y que lo hace atractivo para cualquier público.

Flea, el bajista de los Red Hot Chili Peppers, volvió a su primer instrumento, la trompeta, y editó "Honora", un álbum muy interesante. Foto: AFP

Con una pequeña ayudita de mis amigos

Flea contó con un equipo excelente, las voces de Thom Yorke (Radiohead) y Nick Cave y la producción del saxofonista alto Josh Johnson, que reunió un talentoso elenco de la escena jazzística de Los Ángeles, como el guitarrista Jeff Parker, la bajista Anna Butterss y el baterista Deantoni Parks; además, participaron sus compañeros de RHCP, John Frusciante y Chad Smith.

El disco lleva el nombre de su tatarabuela irlandesa y se inspiró en las dificultades que atravesó debido a la extrema pobreza en la que vivió y que la obligó a intentar suerte en Australia, donde nació Flea. La hermosa foto de la portada es la ex suegra del artista, Shahin Badiyan, tomada en Irán en la década de los sesenta.

Ahora sí, el disco. Honora abre con un efusivo Golden Wingship, seguido de esa sólida suplica que es A Plea, donde Flea se convierte en narrador y reclama no sin cierta frustración un llamado a la cordura “¿No podemos simplemente llevarnos bien?”, “Creo que hay un lugar más trascendente por encima de todo, donde se puede dialogar y ayudar a la humanidad”, “Construyan un puente, iluminen, creen algo hermoso”.

Sigue la onírica Traffic Lights, cantada por Thom Yorke que convierte la canción en un hechizo. La trompeta de Flea, el saxo de Johnson y la guitarra de Parker suenan detrás de la voz y crean un contexto de una quietud delicada que continúa con Frailed, sobre un ritmo dub y un clima minimalista embellecido por el sonido de Nathaniel Walcott en el Fender Rhodes y Warren Ellis en la viola; ambos transmiten ese aire de ensoñación que domina este tema y que Flea desde la trompeta, con mucha cámara, acentúa a través de una cierta reminiscencias al Miles Davis de sus tiempos de fusión, aunque sin exagerar.

La tapa de "Honora". El álbum de Flea está titulado con el nombre de su abuelo. La mujer de la portada es su ex suegra, Shahin Badiyan, foto tomada en Irán en la década del '60.

Morning Cry, la pieza más jazzística del disco, tiene una intro que nos recuerda a Eventually, tocada por Ornette Coleman y Don Cherry, en The Sharpe Of Jazz To Come (1959), uno de los discos pilares del Free Jazz. Sin embargo, a lo largo del tema, Flea frasea con una sonoridad que trae otra vez, la voz Davis, un fantasma muy presente a lo largo del disco.

Bienvenidos a los años ’70

Uno de los grandes temas de los años ’70, Maggot Brain, de Funkadelic, en el que el guitarrista Eddie Hazel (1950-1992) hace un solo de apología de 10 minutos, también está en Honora. Aquí, Flea revisita ese extraordinario solo de Hazel y nos recuerda la belleza de su histórica interpretación. La trompeta no fluye con suavidad, por momentos parece avanzar a tropezones rozando la tonalidad con la atonalidad y eso, precisamente, transmite una intensa emotividad. Se desmarca de la técnica en busca de capturar la tristeza del tema original y lo logra.

Showman. Flea es el bajista de Red Hot Chili Peppers, aunque para su debut como solista eligió una música más introspectiva que la de su banda. Foto: AFP

Wichita Lineman, de Jimmy Web, cantada por Nick Cave, la convierte en una versión maravillosamente inquietante aunque previsible de antemano. Cave tiende a oscurecer brillantemente todo lo que canta y esta no es la excepción. En Thinkin’ Bout You, de Frank Ocean, hay una conmovedora interpretación de Flea con la trompeta. “Una canción honesta”, según el artista, y en la que transmite una hermosa sencillez.

Willop With For Me, de Ann Ronell, muestra la calidad del trabajo de Frusciante y Johnson con sintetizadores y moog. Una nube densa como esos climas húmedos de Buenos Aires lo impulsan a Flea a contar una historia sobre la melancolía que articula con una parsimoniosa delicadeza.

El álbum cierra con Free As I Want To Be; Flea toca el bajo, la trompeta y canta. Un riff moroso que se va desenvolviendo como una pesada alfombra sonora y un ostinato de voces que repite el título. La guitarra distorsionada es la voz predominante. “Libre como quiero ser”, su traducción, tiene un interludio en piano seguido por un arreglo de trompeta que termina en un fade out y así se rompe el sortilegio creado por un disco sincero, exploratorio y conmovedor.

Flea, del jazz al funk rock y de vuelta al jazz

Flea, es decir Michael Balzary, nació en Melbourne, Australia, el 16 de octubre de 1962. La familia se mudó a los Estados Unidos y fue su padrastro quien lo introdujo en el mundo de la música, en este caso del jazz. Comenzó a tocar trompeta de niño y sus primeros ídolos musicales fueron Davis, Louis Armstrong y Dizzy Gillespie.

Flea, el bajista es compositor y una de las caras visibles de los Red Hot Chili Peppers. En "Honora" se vuelve experimental. Foto: Amy Harris/AP

En la escuela conoce a Hillel Slovak que necesitaba un bajista para su banda y comienza a tocar el bajo, al mismo tiempo, peleas de por medio, se hace amigo de Anthony Kiedis, con quienes fundaría Red Hot Chili Peppers.

Flea ya en 1997, después de haber estado simultáneamente en los Red Hot y en Jane’s Addiction habría pensado en iniciar una carrera solista que, al final, reemplazó por acompañar en el bajo a otros músicos como Alanis Morissette, Tori Amos o Mike Watt.

En 2008, en un impasse de la banda, comenzó a estudiar en la Universidad del Sur de California composición y trompeta.

En 2009 se une al grupo de Thom Yorke, con quien ya venía tocando, Atoms For Peace. Flea, además colaboró con infinidad de artistas, como Patti Smith, Mick Jagger, Nirvana, Slash y Metallica, entre otros.

Related Articles

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button