Lety Ramírez ya suena como reemplazo de Ariadna en la Secretaría del Bienestar


Tal y como lo adelantó LPO a principios de mes, la salida de Luisa María Alcalde de la dirigencia de Morena se aceleró y podría concretarse en los próximos días en beneficio de Ariadna Montiel, quien dejaría la Secretaría de Bienestar para que ahora la asuma Lety Ramírez.
La historia es así. Montiel Reyes llegaría a renovar la dirigencia de Morena, sin por ello respaldar los acuerdos o rupturas que Alcalde Luján acumuló en este año y medio de lideresa nacional, sobre todo durante el desgastante proceso de rechazo y aprobación a medias de los más recientes cambios constitucionales en materia electoral promovidos por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Por un lado, para reforzar la política antinepotismo dentro de Morena (la misma política por la que es fuertemente cuestionada Alcalde); por el otro lado, para salvar la exitosa coalición electoral Juntos Hacemos Historia, que integra el morenismo con el Partido Verde y el Partido del Trabajo, labor a la que ya se dedica Citlalli Hernández en la Comisión Nacional de Elecciones.
Ramírez Amaya fue titular de la Secretaría de Educación Pública durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, entre 2022 y 2024, en sustitución de Delfina Gómez quien entregó el cargo para irse a contender por la gubernatura del Estado de México.
Luisa María se despidió de su equipo y les admitió que sería reemplazada por Ariadna
Se trata, como Ariadna Montiel, de un cuadro femenino de Los Puros y Duros de Morena a la que siempre se relacionó como operadora de toda la confianza de AMLO, y fue de las promotoras del voto a favor de Sheinbaum Pardo en la interna morenista aun cuando se enfrentó con su compañero de gabinete Marcelo Ebrard.
Los programas sociales de la 4T alcanzaron este año el billón de pesos dentro del Presupuesto de Egresos, lo cual representa casi el 3% del PIB nacional, para 2026 se proyecta alcanzar a más de 42 millones de beneficiarios. Por obvias razones se trata de una de las carteras más importantes para el movimiento obradorista, y uno donde la prudencia política y el bajo perfil se ha privilegiado para no dar señales equivocadas desde Palacio Nacional. Un perfil en el que encaja Lety Ramírez.



