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Los dinosaurios, la serie de Netflix producida por Steven Spielberg, nos permite descubrir un mundo perdido y a la especie que dominó el planeta por siglos

“La única batalla que sirve es la de la supervivencia. Esta es la historia de los dinosaurios como nunca antes se había contado”, dice la voz de barítono profundo de Morgan Freeman en los primeros minutos de Los dinosaurios. La idea de la serie que puede verse en Netflix es tan simple como ambiciosa: contar la historia de estos vertebrados desde los primeros hasta los últimos ejemplares a lo largo de los 165 millones de años que dominaron la Tierra.

La producción documental de Netflix, de cuatro episodios de unos 45 minutos de duración, se divide en cuatro grandes etapas: el ascenso, la conquista, el imperio y la caída. Cuenta con producción ejecutiva de Steven Spielberg, que en 1993 estrenó ese fenómeno global llamado Jurassic Park.

Pero aquí la historia no gira en torno a un grupo de personas en un parque de diversiones con dinosaurios clonados que cobran vida, sino al paso de estos animales por la Tierra. Desde el primer minuto, con el inicio del relato de Morgan Freeman, las imágenes producen un efecto casi hipnótico.

La serie utiliza efectos digitales de última generación creados por Industrial Light & Magic, el estudio fundado por el director George Lucas. Combina CGI fotorrealista con investigaciones paleontológicas recientes para recrear especies y ecosistemas prehistóricos con gran nivel de detalle. El resultado son imágenes tan bellas como creíbles en la luz, las texturas y el movimiento.

Decir que Los dinosaurios es una serie sobre estas criaturas prehistóricas resulta impreciso. A lo largo de unas tres horas, la voz de Morgan Freeman nos lleva a una sucesión de paisajes y catástrofes naturales: erupciones volcánicas, ríos descomunales que bañan continentes antes secos, nubes de gases tóxicos y el nacimiento de la etapa jurásica.

Aunque podría haber sido lo más efectivo, la serie no se detiene solamente en las escenas de lucha y caza de los distintos tipos de dinosaurios y su camino evolutivo. Se convierte por momentos en una suerte de atlas exhaustivo de las distintas especies, con sus características. La tecnología ayuda a descubrir, por ejemplo, dinosaurios del tamaño de un perro chihuahua y otras imponentes bestias del Jurásico, con cuellos del tamaño de un edificio de cinco pisos. O el ave buceadora Hesperornis.

La voz de Morgan Freeman resulta perfecta para la serie: hace pausas justas, genera dramatismo, brinda datos sin abrumar y se toma el tiempo requerido para contar una historia que, literalmente, tiene millones de años.

Quizá el único punto flojo de la serie sea intentar abarcar toda la impresionante diversidad de estos animales en sólo cuatro episodios. Por momentos, puede resultar poco para un público que quiere profundizar en el tema y no se conforma con un simple time-lapse.

De todas formas, en poco más de tres horas se puede aprender mucho de dinosaurios. La serie puede devolvernos la fascinación intacta por estas criaturas. Y también permite descubrir, aunque sea por un rato, cómo fue la vida de un mundo perdido que durante millones de años dominó el planeta.

Calificación: Muy buena.

Género: Documental Protagonista: Morgan Freeman Creador: Nick Shoolingin-Jordan Producción ejecutiva: Steven Spielberg Duración: cuatro episodios de 45 minutos Emisión: Netflix

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