El Plan B de Sheinbaum: eliminar fuero, cambiar la estructura del INE y reducir el dinero a elecciones


Luego de meses de especulación y pronósticos públicos, este martes la Reforma Electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum fue rechazada en la Cámara de Diputados al no lograr los votos suficientes para avanzar en el Pleno. Como en pocas ocasiones, Morena se quedó solo, ya que sus aliados del Partido Verde y el PT decidieron rechazar el proyecto de Presidencia.
Ahora, en la cúpula del Poder Legislativo es otro el tema de la discusión: el contenido del ya anunciado y confirmado Plan B de Sheinbaum Pardo, del cual conocen los detalles solo el entorno más cercano a la asesoría legal y constitucional de la mandataria federal.
De acuerdo con constitucionalistas de la Junta de Coordinación Política de San Lázaro consultados con la grabadora apagada por esta redacción, el Plan B de Presidencia no puede tener el mismo contenido que la propuesta ya rechazada en el Pleno, y deberá centrarse en cambios no constitucionales, es decir, en leyes secundarias o reglamentarias.
Por lo que será menos ambicioso y podría dividirse en temas, y no en artículos, como se hizo con la Reforma Electoral. Así que el primer gran tema que dejó fuera la propuesta de reforma constitucional y que podría ser sometido a votación de la mayoría simple es el fuero, la eliminación del fuero federal a diputados y senadores.
Ya hay una propuesta en el recinto parlamentario, y es promovida por un claudista conocido como el zacatecano Alfonso Ramírez Cuéllar, quien asegura que esta figura ha permitido que servidores públicos gocen de impunidad ante la ley, y por el contrario, su eliminación en distintas partes del país facilitó, por ejemplo, “el arresto de un integrante del Cártel Inmobiliario del PAN”, en referencia a Christian Von Roehrich, y más recientemente, al alcalde morenista de Tequila, Jalisco, Diego Rivera Navarro.
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Otro tema que podría integrar al Plan B será el cambio en la estructura del Instituto Nacional Electoral para -como justificó la iniciativa de la Reforma Electoral- evitar la duplicidad de funciones con la desaparición de los OPLES (institutos electorales locales), o la implementación de medidas de austeridad para reducir los costos operativos del INE.
Un tercer tema que será importante en la nueva propuesta presidencial con el respaldo de las bancadas mayoritarias de Morena en San Lázaro y en el Senado de la República será la reducción del gasto en las elecciones, el cual no obstante no permitirá cambiar la realización de la revocación de mandato contemplada en 2028 y ya no en 2027, porque se necesitaría de cambios a transitorios constitucionales.
Para cada uno de tales cambios -y otros más en leyes secundarias- ya no sería necesario del respaldo de las bancadas del Verde y el PT. Pues al no reformar la Constitución, la mayoría relativa (334 votos) no es un requisito de ley, y para dar luz verde a las reformas solo se exige la mitad más uno. Morena cuenta con 260 diputados, más que holgado, en ese sentido.
Entre los legisladores federales no ha faltado quien recuerde que el propio Andrés Manuel López Obrador ya había intentado su propia Reforma Electoral y también fue rechazado en dos momentos de 2022: primero sin la mayoría calificada, y luego con cambios a leyes secundarias que fueron desechadas por la Suprema Corte de Justicia. Sheinbaum está en mejor posición con el Poder Judicial, y los cambios que promueva a leyes secundarias podrían quedar firmes, convirtiendo su primera derrota legislativa en una victoria.



