“Cuba caerá muy pronto”: Donald Trump perfila a la isla como el siguiente paso tras el conflicto en Irán

WASHINGTON D.C. – En una semana marcada por la intensa actividad militar de Estados Unidos en el extranjero, el presidente Donald Trump dirigió su atención hacia el Caribe. En declaraciones recientes ofrecidas a la cadena CNN, el mandatario aseguró que el actual gobierno de Cuba se encuentra en un punto de quiebre y que su caída es inminente.

El foco en La Habana
Durante una entrevista centrada en la evolución de la campaña militar contra Irán —que este viernes cumple siete días tras la baja del líder supremo Alí Jameneí—, Trump vinculó el éxito de estas operaciones con la futura política hacia la isla:
- Expectativa de cambio: El mandatario afirmó que el gobierno cubano tiene “muchísimas ganas” de llegar a un acuerdo con Washington, describiendo la situación en la isla como una de desesperación por negociar ante el nuevo panorama global.
- El papel de Marco Rubio: Trump confirmó que ha delegado las conversaciones y el seguimiento del caso cubano al secretario de Estado, Marco Rubio, quien ha estado monitoreando la disposición de La Habana para realizar reformas.
- Precedente regional: El presidente comparó la situación con la reciente captura de Nicolás Maduro en Venezuela, calificando el eventual cambio de régimen en Cuba como “la cereza del pastel” de su estrategia hemisférica.
Diplomacia y reportes de contactos
Mientras la Casa Blanca mantiene una retórica de firmeza, en el ámbito diplomático se han reportado movimientos discretos. Medios estadounidenses señalan posibles contactos entre el secretario Rubio y figuras del círculo cercano a la familia Castro, específicamente con Raúl Guillermo Rodríguez Castro.
- Posibles reformas: Según los reportes, estos acercamientos no constituyen aún una negociación formal, sino conversaciones preliminares sobre reformas económicas graduales en la isla y una posible hoja de ruta para el levantamiento de sanciones.
- Relaciones con Venezuela: Trump destacó como un éxito la colaboración con el gobierno interino de Delcy Rodríguez, tras la caída de Maduro, lo que ha servido como modelo para las aspiraciones de Washington respecto a Cuba.
Una mirada a largo plazo
“Llevo 50 años observándola”, indicó el mandatario, sugiriendo que su administración ve este momento como el fin de una era para el sistema político cubano que ha prevalecido durante medio siglo. Aunque la prioridad actual de la Casa Blanca sigue siendo la operación en el Golfo Pérsico, las palabras de Trump dejan claro que el Caribe es el siguiente punto estratégico en su agenda de política exterior.



