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¿Por qué nadie hace covers de Miguel Mateos? Un enigma del rock que algunos músicos intentan explicar

Ojalá fuera odio, pero es indiferencia. Nunca un feat. con alguno del trap. Nunca un reconocimiento de sus colegas. Le preguntamos al por siempre cadillac Sergio Rotman, quizás el único músico hereje de la iglesia del rock, y nos responde: “Te juro que no lo conozco”.

Llamamos a Roberto Petinatto y se hace cargo: “Es cierto lo de Miguel, un paria casi un autoexiliado del mundo del rock. Si se escribiera una nota sobre esa gente, tampoco habría que olvidar el nombre de Alejandro Lerner”.

¿Por qué cuando decimos Miguel siempre es Miguel Abuelo? Raro, después de todo Mateos tuvo a un ruso y a un yanqui dentro de su habitación. Y Rockas Vivas fue el álbum más vendido de la historia del rock argentino hasta la aparición de El amor después del amor (1992).

“Percibo desprecio”

¿Por qué nadie hace covers de Miguel Mateos? ¿Se te ocurre algo? “Buena pregunta”, nos tranquiliza Andrés Calamaro antes de explayarse: “Entre la post verdad, el rock explicado en Instagram, los tardo ricoteros y seguidores de La Renga, no dejaron espacio para la nostalgia Mateísta. No sé si se lo escucha en las radios de meta rock nacional, creo que sigue activo, que brinda algunos recitales fuera del país. Percibo desprecio por omisión”.

"Tirá, tirá para arriba". La arenga de Miguel Mateos se incorporó al lenguaje popular.Foto: Luciano  Thieberger

La canción Tirá para arriba apareció originalmente en Tengo que parar, el tercer disco de Miguel Mateos/Zas, lanzado en 1984. La democracia era un pimpollo y ese tema sirvió como himno liberador, dibujándonos una sonrisa dorada. El rock se volvía un paisaje de la democracia y Mateos tenía bastante que ver con eso. Rockas vivas (1985), que vendió medio millón de copias sólo en la Argentina, tuvo un récord digno de asombro.

“La época de Tirá para arriba fue un gran momento del rock argentino -recordó Miguel-. Yo me sentía parte de un movimiento, con los Moura, con Los Abuelos, con Soda… Teníamos en común una forma de encarar la música, un espíritu de renovación”.

En diálogo con Clarín, supo decir: “Estoy en una pelea conmigo mismo. Es una lucha y ya no tengo más ganas de luchar. Para bien, para mal, para peor, la música es otro trabajo. Ya no es un trabajo como antes, al menos no lo es para los que venimos en esto desde hace muchísimos años”.

-¿Sos del palo? Digo, ¿sos amigo de Charly, de Fito, de Calamaro…?

-Los conozco y los quiero muchísimo a todos, pero no tengo una relación vinculada a esa palabrota llamada “amistad”.

-Tiene que ver con una timidez que fácilmente puede confundirse con desapego. Además, las cosas que pasaron, eso de tener una mirada que consistía en ver la Argentina, pero también ver el mundo… Yo decía: “Muchachos, esto que estamos haciendo lo pueden entender en Guadalajara, en Los Ángeles…” Cuando yo lo repetía, muchos me miraban como diciendo “¡andaaaaaa!”. Después me dieron la razón. Yo lo entendí y Soda, por ejemplo, también lo entendió. Pero un cachito después.

Miguel Mateos con un ejemplar de "Rockas vivas", el disco que grabó en vivo en el Luna Park y vendió medio millón de copias. Foto de prensa

Atado a un sentimiento

A simple vista, el querido Miguel parece correr la misma suerte de Litto Nebbia: una sombra ya pronto serás (al menos dentro del rock). Pez, el grupo de Ariel Minimal, hace tres canciones de nuestro Mateos: Perdiendo el control, Atado a un sentimiento y, en vivo, acostumbra tocar Un poco de satisfacción. Vaya uno a saber cuánto de esto le importa al líder de Zas.

Está quien piensa que tiene al menos “seis canciones que son auténticas obras maestras”, himnos de dopamina pura para el cerebro. “Pop-rock perfecto, coros eternos y una energía que sigue funcionando décadas después. Cuando seas grande, Atado a un sentimiento, Y sin pensar, Perdiendo el control, Mi sombra en la pared, Llámame si me necesitas, etc.

Es cierto que, sutilmente, pasamos de Zas a Miguel Mateos/Zas. El primer disco fue Zas. Ya en el segundo era él y una banda. ¿Zas sería la banda de covers de Miguel Mateos?

Este año se cumplen 40 años de Solos en América. Lo que podría ser un buen título para un programa de Jorge Rial es un disco que mostraba cuán lejos podía llegar nuestro rock nacional. Durante esa experiencia musical, Tirá para arriba fue migrando al spanglish del Chirá, chirá para arriba. Miguel se vio conminado a elegir entre el ruso y el yanqui.

Miguel Mateos fue uno de los primeros músicos de rock argentino en apuntar a Latinoamérica, donde aún es muy popular.

Estilo de vida en los márgenes

Pero Andy Chango, que es un rayo de sol, se disculpa: “No puedo ayudar porque las explicaciones que podría encontrarle a lo que se plantea quizás sean negativas y no me gusta hablar mal de gente que no conozco”. ¿Lo verá como un Arjona rockero? ¿Querrá inducirnos a pensar que Obsesión es como Pet Shop Boys pobre?

Calamaro dice más: “Mencionar, nombrar a dos o tres como forma de relegar a los demás. Luego, perder la capacidad de admirar. No descartemos que Miguel haya adoptado un estilo de vida en los márgenes de lo que sea. Yo me prodigo poco, pero Miguel no está en festivales ni haciendo entrevistas ocasionales. Mientras esté bien de salud…”

Sergio Rotman habla de Mateos como si fuera un planeta lejano: “No lo conozco, muy pop para mi gusto”, dice el cadillac líder de Cienfuegos. “Si seguís su carrera -continúa-, el chabón arranca abriendo para el recital de Queen en la Argentina, con mucho aguante de producción y $$. Yo creo que debe haber sido tomado por la intelligentzia del rock como un raro. Luego la recontrapega con el segundo disco y ya para el tercero era número #1 en toda Latinoamérica. No necesitaba a nadie. Se hizo solo”.

“Muchos haters”

Desde el corazón de la guitarra eléctrica, pero off the record, un músico nos hace saber de su admiración por Miguel. Lástima que no lo quiera expresar públicamente. “Es que hay muchos haters”. ¡¿Haters de Miguel Mateos?! “Por más piola que seas, siempre es un garrón el odio. Hace poco Miguel llenó dos Movistar Arena. Fui a los dos. El chabón siempre estuvo en la suya, laburando non stop desde el ’81. Él no necesita la aprobación del rock nacional”. ¿Pero por qué no la tiene? “Porque las grandes mayorías tienen mal gusto”.

Miguel Mateos debería ser más famoso que Daddy Yankee. ¿Los millennials saben de quién hablamos?

Miguel Mateos tiene una larga carrera, desde su debut teloneando a Queen, en Vélez, en 1981. Foto: Guillermo Rodriguez Adami

Pettinato cuenta una anécdota: “Una vez vino a la redacción de El Expreso Imaginario, donde le hicimos una de sus primeras notas, y puse el casete que nos trajo. Te juro que era directamente Peter Gabriel. Yo los convencí a todos de que había que hacerle una nota porque no podía creer lo bueno que era. Era Genesis, te juro…”

Estimulados por la indiferencia, posteamos en las redes la pregunta que es todo un universo en sí misma: ¿Por qué nadie hace covers de Miguel Mateos? Algunas respuestas recibidas: “Solos en América es un disco mega infravalorado, opacado tal vez por el mega éxito comercial de ‘Rockas Vivas’ del año anterior”. Otra: “Se lo odia y ningunea muchísimo. Gran parte de esta actitud nació de la prensa especializada”. Otra: “Por el miedo al qué dirán. Hasta que alguien por fin se anime y la rompa”. ¿Uno más?: “Prejuicios. Zas”.

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