El USS Gerald R. Ford arriba a costas israelíes en medio de tensiones regionales

HAIFA, ISRAEL. – El USS Gerald R. Ford, reconocido como el portaaviones más grande del mundo, tiene programado su arribo a la costa norte de Israel este viernes. El despliegue forma parte de una estrategia de reforzamiento militar impulsada por Estados Unidos en la región, en un contexto de alta vigilancia ante posibles contingencias con Irán.

Fortalecimiento del despliegue aéreo y naval
De acuerdo con reportes de medios locales como The Times of Israel, el portaaviones reanudó su marcha tras una escala logística en la isla de Creta. Su destino es la ciudad de Haifa, sede de una de las bases navales más relevantes del país.
Este movimiento no es aislado, ya que se suma a otras acciones operativas recientes:
- Soporte logístico: Esta madrugada aterrizaron cerca de veinte aviones estadounidenses de reabastecimiento en el aeropuerto Ben Gurión.
- Fuerza de combate: El arribo del Ford complementa la llegada de una docena de cazas F-22 registrada apenas el pasado martes.
- Presencia dual: Es el segundo portaaviones estadounidense en la región, sumándose al USS Abraham Lincoln, que se encuentra en el Golfo Pérsico desde enero.
Antecedentes y trayectoria del navío
El USS Gerald R. Ford llega a Oriente Medio tras una activa misión en el continente americano. A mediados de noviembre, formó parte de la campaña de presión sobre el gobierno venezolano, participando en las operaciones de inicios de enero en Caracas. Tras concluir dichas tareas, la administración del presidente Donald Trump ordenó su redireccionamiento hacia el Mediterráneo oriental y el Mar Rojo.
Contexto diplomático con Irán
El arribo de esta fuerza naval coincide con el cierre de la tercera ronda de negociaciones en Ginebra sobre el programa nuclear iraní. A pesar de la magnitud del despliegue militar —el más importante en la zona desde la invasión de Irak—, los mediadores internacionales han calificado el tono de los encuentros recientes como positivo.
Ambas delegaciones han acordado una nueva reunión para la próxima semana, manteniendo abierta la vía diplomática mientras la presencia militar estadounidense se consolida en puntos estratégicos del entorno israelí.



